miércoles, junio 18, 2008

Cuanto gilipollas... y que pocas balas

Pues oigan, sí, un día que se prometía de alegría y diversión, fue amargado (por poco tiempo, eso sí) por el maremagnun de estúpidos soplagaitas que , por desgracia, abundan cual hongos por tierras malacitanas...

Como ustedes sabrán, el Malaga C.F. ha vuelto a la Primera División, con último partido para sufrir incluido. Todo iba bien: el Málaga ganaba meritoriamente (2-0) al Tenerife, que ya no ponía demasiado ímpetu (se la soplaba, básicamente). La Real Sociedad languidecía con un empate frente al Córdoba, y sabía que ya ganar no le serviría de nada. Quedaba 1 minuto de partido más el descuento, y ya nada podía salir mal...

Excepto la estupidez humana. El árbitro, pobre de él, pitó un fuera de juego, que fue interpretado por la panda de descerebrados que se hacen llamar "aficionados" como el final del partido. Y no tuvieron otra cosa que invadir el campo. O dicho en román paladín, saltar como borregos a hacer el GILIPOLLAS y portarse como unos cafres. Sentí la mayor vergüenza que he sufrido en mi vida como aficionado malaguista. El entrenador, Juan Ramón Muñiz, se echaba las manos a la cabeza, los jugadores de ambos bandos huían despavoridos y el árbitro tenía una cara que parecía clamar por un arma de destrucción masiva en sus manos. Evidentemente, la policía, inicialmente, no podía parar tal despropósito sin saltarse los más básicos derechos humanos del individuo (la polémica sobre si los que saltaron al campo podían clasificarse como "humanos", la dejo para otro día). Y además, la canallesca de alimañas, echó abajo una portería...

Por suerte, entre delegados de campo y encargados del Málaga, consiguieron inferir cierto raciocinio a tan disminuidas mentes, que se retiraron de vuelta a las gradas (de las que jamás debieron salir) y el partido pudo reanudarse.

Si ahora la LFP nos cuela una multa de 100.000 €, y la suspensión de los partidos en casa durante 3 jornadas, nos lo tendremos bien merecido, por no controlar a semejantes sujetos. ¿Por qué la gente no puede disfrutar civilizadamente del deporte rey? ¿Por que el fondo de la Rosaleda tiene que oler a porro malo a tres kilómetros de distancia? ¿Por qué nuestra afición es tan abundante en seres de cerebro unicelular que avergüenzan al equipo, a la ciudad y al resto de aficionados? ¿Por qué?.

Que cabreo, cojones.

P.D. : señor Slayer, enhorabuena por el ascenso del Rayo Vallecano a 2ª División. Ya falta menos para rascarles las barbas al Barça...

3 comentarios:

The Slayer dijo...

Enhorabuena tambien a usted, aunque tengan un presi vikingo. Nuestra invasion del campo fue mucho mas civilizada, nos esperamos a que Michel nos invitase (claro que tampoco tardo mucho el hombre). Ahora los dos igual, a intentar atar un poco a los jugadores para que no se los lleven, a buscar un par de refuerzos...
Y a prepararse para llevarse por delante a barças, atletis, madrides, sevillas y todo lo que se cruce en el camino.

BoKeRoN dijo...

Riase usted, pero nuestro "presi vikingo" es el único que podemos confirmar que es realmente malaguista en los último 15 años. Teníamos uno que tenía carnet de socio del Barça y vivía en Barcelona. Sólo venía para ver los partidos. Fernando Sanz jugó 8 temporadas de malaguista, llegó a capitán, y se dejaba los piños en la hierba... Que cosas...

Suntzu dijo...

Es que a veces, el deporte saca lo peor de la gente. Bueno, hay gente que está deseando aprovechar la más mínima ocasión para hacer el tonto.
¡Qué le vamos a hacer!

Felicidades por el ascenso :)