martes, octubre 24, 2006

La 101 Aerotransportada en Bastogne: "¡¡¡Al cuerno...!!!"


Estamos en diciembre de 1944.

El ímpetu aliado tras el desembarco de Normandía se vió frenado en seco tras la buena cantidad de cerita que les impusieron los alemanes en Arhem (Bélgica), donde todos los puentes que tenían que tomar las tropas anglo-yankis parecieron demasiado lejanos. El frente se estabilizó, y todo el mundo pareció disponerse a pasar unas navidades medianamente tranquilas en el frente occidental.

Pero el Adolfito Hitler tenía otros planes. Decidió que si pateaba bien fuerte los culos aliados, podría llegar a un acuerdo de paz con Anglosajonia y Yankilandia, y centrarse así con los rusos, que ya llamaban a la puerta de Alemania y con cara de pocos amigos.

Se pensó que se podría volver a jugar la misma que ya le hicieron a Franceses e Ingleses al principio de la guerra: atravesar el denso bosque de las Ardenas, partir en dos el frente, y acceder al mar. El objetivo: Amberes.

Adolfito se puso a ello, pese a que todos sus generales le decían que sería más conveniente limitarse un poco y no exigir tanto como llegar hasta el puerto belga, pero el bigotitos ya pasaba un kilo de todo lo que le decían.

Salío a la calle, y prometiendo caramelos y vacaciones pagadas en Ibiza, logró reunir 500.000 soldados. Así, como el que no quiere la cosa.

Hizo además un "plan renove" con sus divisiones blindadas, equipandolas con tanques Tiger y Panther, que eran cacharros mu grandes y con cañones mu gordos, con los que esperaba hacer hamburguesas de aliado al ajillo.

Así pues, bigotitos organizó cuatro cuerpos de ejercito (Dos de infantería, el 7º y 15º bajo el mando de Von Rundstedt, y dos acorazados, el 5º Panzer Armeé de Von Manteuffel y el 6º acorazado de las SS, de Joseph Dietrich), arrejuntó todos los aviones y paratos vueladores que pudo, y se lanzó a ello el 16 de Diciembre de 1944.

Digamos que Adolfito tenía un problema principal, y una ayuda principal. Su principal problema es que tenía menos gasolina que mi coche a fin de mes. Esto no es asunto valadí, pues si yo puedo empujar mi coche con no muchos problemas, prueba a empujar un tanque Panther de 45 toneladas por la nieve del bosque (¡auch!).

Pero la ventaja que tenía era, a priori, bastante buena: el tiempo. El clima. Las nubecillas del cielo, con sus tormentitas de nieve y su lluvia. ¿Por qué?, muy facil. Mientras hiciese mal tiempo, los aviones aliados no podrían despegar. Si no podían despegar, no podrían machacar sus tanquecitos a bombazo pelado. Así que Adolfito hizo acopio de Rosarios, estampitas de San Eleuterio y velas negras junto a las fotos de Churchill y Roosevelt para que el mal tiempo durase una semanita. Solo 7 días, era todo lo que querían para llegar a Amberes...

El ataque empezó a pedir de boca. Las tropas americanas que se encontraron eran en su mayoría novatos, y arramplaron con ellos cual Homer Simpson con una caja de donuts. Capturaron 7.000 prisioneros en un sólo día, que a los pobres no les dio ni tiempo de sonarse los mocos cuando ya tenían a todos esos alemanes encima.

En esta batalla se produjeron algunas de las anécdotas más famosas de la guerra. Una de ellas fue la audaz misión llevada a cabo por los comandos de Otto Skorzeny: unos 30 soldados paracaidistas alemanes (Fallschirmjäeger en Alemán, toma allá, escribí la palabra de golpe sin leerla ni nada...), bien versados en ingles, aprendieron a masticar chicle, fumar, y soltar piropos como soldados americanos, y fueron lanzados tras las líneas enemigas al principio de la ofensiva. Allí, se dedicaron a hacerse pasar por soldados encargados de control de tráfico, y a dirigir alegremente a las tropas aliadas hacia direcciones tan famosas como el quinto pino y el coño de la Bernarda, que no veas que caos liaron. Finalmente, los descubrieron con preguntas sobre beisbol, que todo niño americano sabe de memoria, pero que los alemanes (más versados en fútbol, como toda nación civilizada) no podían saber.


Pero sin duda alguna, la acción más famosa de toda la batalla fue la resistencia numantina ofrecida por las tropas de la 101 Aerotransportada americana en Bastogne.

En el momento en que Einsenhower se dió cuenta de que los alemanes querían meterse hasta la cocina, envió a la 101 Aerotransportada a reforzar la línea aliada en Bastogne y Saint-Vith. Los muchachotes cogieron sus petates y se plantaron allí... apenas horas antes de que todo el lugar se viese rodeado por la 10ª Blindada alemana. Menudo recibimiento...

Tal fue el tema, que su comandante envió el siguiente mensaje al Cuartel General de París: "Imagine el agujero de un donuts... eso somos nosotros" (cito textualmente). Por si fuera poco, el mal tiempo impedía que pudiesen ser reforzados por aires. A perro flaco...

Pero había que aguantar. Tomar esa ciudad, con su cruce de carreteras, era lo único que podía frenar la ofensiva alemana de llegar a Amberes (que parece que allí regalasen caramelos, porque no veas con qué ímpetu lo intentaban los germanos). Así que armados con lo poco que tenían, algunos vehículos, algo de artillería, algunos soldados extra que se retiraban de la paliza que les acababan de dar... y un granero lleno de harina y galletas, se dispusieron a aguantar. Y oye, que aguantaron, aunque lo tenían chungo. Escaseaba de todo.

En un momento dado, los alemanes enviaron una delegación a parlamentar con los resistentes americanos. Les recibió el comandante Anthony McAuliffe.
Aquí, foto del busto dedicado a McAuliffe en Bastogne. Observese la sonrisa de cabrito.



La conversación vino a ser algo así:

- Buennnaaasss Tarrrdes, herr general.

- A las mu güenas.

- Yo traerrr nota de nuestrrro General. Nota decirrr: "A Generral trrropas amerricanas: Nosotrrros pensarrr que mejorrr tu rrrendir. Nosotrrrros muchos, muchos Deutches ahí fuerra, con panzers y armamentos que hacer grrran pum. Mejorrr tu rrendir, ¿ja?".

- Uy, que interesante. Apunta, que yo le respondo con otra nota...

- Ja, yo apuntarrrr nota de herr general. ¿Tenerr boli?.

- Si, Bic cristal, que escribe normal. Toma, anda.

- Danke. Ahorra, apuntarrrr...

- Vale, apunta: " A general tropas alemanas: ¡¡¡Vayase al Cuerno!!!"

(En realidad, la contestación original fue: "Nuts!!!". En los diccionarios aparece como "nuez", pero coloquialmente viene a significar "Al cuerno" o "Vete al cuerno" o "que te den morcilla" o algo de ese estilo)

- Errrr, ¿que querrrrerrr decirrr, herr general? Yo no entender... Klaus, ¿tu entenderr que decirr rraro hombrecillo amerrricano.

- Nein, mein unteroffizier. Yo no entenderrr. Perrro soldado Otto tenerr ayuda tactica de campaña...

- ¿Lo cualen?

- Un diccionarrien. Collins-pocket, mein unteroffizier.

- Ah, ja, traerrr. A verrr... "Nuts: nueces". Yo no entenderrrrr, herr general... ¿Pedirrr nueces a cambio de rrrrendirse?. No se nueces... tenerrr salchichas...

- Aaaains, que brutos sois los alemanes. Soldado, dígale a este alemán lo que quiero decir, pero mi rango y caballerosidad me impide decirle con palabras rudas.

- ¡Señor, si, señor! ¡El general quiere decir a los alemanes que se vayan al infierno, señor!

- ¿Infierrrrno? ¿Donde serrr eso? ¿punto de rreunion trropas?

- ¡Que se vaya al carajo!

- ¿Carrajo? ¡Ah, carrajillo! Yo entender, yo entender. Yo aprrrneder con Legion Condor en Spanien. Usted querrerr celebrrarr rendición con café con Anisete. ¡Klauuuus, trraerrr Anissete del mono, que Generral Amerricano querrer rendirse!

- ¡¡¡Que no, coño!!! Espere, mi General, que se lo explico en un plis (le quita el diccionarien al soldado Otto). Que tu irrrte a Carrrajen, hijo de la grrran puten, coñen ya....

- ¡¡¡Uy, uy, lo que me ha dichen!!!.

Y el alemán se fué. Ni que decir tiene que los alemanes les tiraron hasta piedras, vamos. Les atacaron con todo lo que tenían. Pero los paracaidistas resistieron (cualquiera pide cuartel, despues de lo que les dijeron).

Sin embargo, llegó la navidad. Y en navidad, a los americanos le van mejor las cosas.

Papa Noel les trajo a la aerotransportada un regalito: buen tiempo. El 25 de diciembre, las nubes se fueron. En cuanto salieron 4 rayos de sol, los americanos lanzaron toda su potencia aerea, y machacaron los panzers alemanes como el que no quiere la cosa.
A bigotitos se le acabó el rollo a partir de ahí. Fue la última gran ofensiva que pudo ofrecer hitler. Y fue desbaratada, en gran parte, gracias a lo cabezones que pueden llegar a ser los yankis. (Ah, también intervino algo un tal Patton, pero vamos, poca cosa...).

De hecho, la frase del general paracaidista McAuliffe es todo un mito tanto para los americanos como en Bastogne. Allí, puedes encontrar una plaza "nuts", un museo "nuts" e incluso un café "nuts", que sirve su ensalada "nuts".


Fotito demostrativa del Café Nuts en Bastogne. Que no me lo invento.




Ale, pues ya está. Un post larguito, pa que no os quejeis. Si quereis ampliar información, podeis ver la serie "Hermanos de Sangre", o jugar al "Call of duty: la gran ofensiva". O leed un libro, coño...

martes, octubre 10, 2006

Sobrevivo con un par

Bueno, pues ya he pasado 3 clases de informática con tanto infante. Se portan más o menos bien, pero hay alguno hiperactivo y a otra se le cayó un diente en clase ¿...?. A parte de eso, todo bien.

Por lo demás, pos ahora mismo no hay ná que contar. Bueno, el viernes se inicia el año 26 d.C. (despues de Chopi), pero aparte de eso nada.

Aunqueee....


me huele a próxima batallita en el blog...


Editado a las 14:00 P.M.

Por cierto, si mirais más abajo vereis mi post sobre el Doomsday Clock, o reloj del apocalipsis.
Dadas las pruebas nucleares en Corea del Norte y la amenaza de represalia de la ONU y la OTAN... 2 minutos para la media noche...

martes, octubre 03, 2006

Que vueltas de la vida...

¿Se acuerdan ustedes de mi estado laboral? ¿y de mi ánimo hacia la carrera docente?. Pues todo ha dado media vuelta de golpe...

Si bien hasta hace poco era un parado y casi había renegado de la idea de acabar al carrera y enseñar como profesor, no vean ustedes que cambio...

El fin de semana decidí cambiar de plan de estudios, volver a clase y acabar mi carrera de una puñetera vez, cagontóya. Me he matriculado y mañana vuelvo a clase, como cuando era jovenzuelo y tenía 18 añitos. Quedaba el problema de seguir parado, que estudiar está mu bien, pero no tener un duro pa una cerveza es mu duro...

Pues desde el lunes, ni se imaginan ustedes que cambio. Desde hace dos días, soy profe. Efectivamente, doy clases en un colegio público de informática, en las llamadas "actividades extraescolares". Asín, sin comerlo ni beberlo, tengo a 16 infantes a mi cargo (entre 6 y 12 años). Tomayá. A enseñarles a usar el word, el paint y todas esas cosas. No es que me vaya a hacer rico (2 clases semanales, no llega a 200 euros al mes), pero da pa pipas mientras empollo en la facul, y, mejor aún, da curriculum. Oigan, sin comerlo ni beberlo, se ha reorientado mi vida de golpe a la docencia....

Una vez más, cuento con su colaboración para que me indiquen programas educativos infantiles para ordenador, que pueda yo enchufarle a mis pequeños trozos de futuro de España...

Toma ya, quien lo diría ¿no?