jueves, julio 20, 2006

La leyenda del guiri borracho...

Dias hace, servidor de ustedes y un parroquiano hallaronse disfrutando de caldos espirituales y de ambiente de ocio nocturno en la renombrada (que no especialmente buena) zona de marcha de Benalmadena. Éste lugar es conocido por sus discotecas de ambiente cani-pijo y de guiris en celo, pero en aquel momento no había donde mejor medrar para la actividad de Baco.

Encontraronse servidor y su allegado con un bareto nocturno que ofertaba alcohol a buen precio en singular 2x1 a 8€, habitado por el habitual maremagnum de mozas luciendo ropas de escaso telaje y buitres en pos de carne despistada. Y además, los bebibles no eran de origen garrafonil, con lo cual hacíamos buen provecho del lugar.

Sabida es por vuesasmercedes mi habitual afición al noble arte de observar el comportamiento humano en zonas de actividad fiestera, y esa noche no iba a ser menos. Además, era terreno que hacía largo tiempo no frecuentaba, y si bien no es de mi habitual gusto, nunca está de más variar un poco de paisaje.

Así pues, la confluencia de abrevaderos nocturnos, expendedores de brebajes etílicos a precios variables y música de usar y tirar, que se encuentra por dichas latitudes costasolienses está habitada por una concurrencia forastera de diversos países Europeos y extracomunitarios la mar de variada. Dado que las féminas de procedencia foránea se entregan más al desenfreno en cuanto horadan nuestra piel de toro (ayudadas, sin duda, por el precio del bebercio en nuestros territorios, un tanto abusivo para los oriundos españoles, pero irrisorio en comparación para los visitantes), no falta una buena cantidad de especímenes masculinos que, con gran espíritu olímpico, se entregan a las dos disciplinas deportivas más practicadas en la nocturnidad: el levantamiento de vidrio en barra fija, y la persecución de moza en pista.

Siempre me ha parecido curioso como la autoestima femenina extranjera se aumenta en variados puntos porcentuales en cuanto se adentran en los locales nocturnos de la vieja Iberia. Incluso las mozas que sufren de un aspecto físico más bien incómodo de mirar, y las que adolecen de introversión excesiva, ven como su espíritu se alza en dichos lugares. Eso es debido a que la concurrencia masculina de dichos locales, hace suyo el viejo dicho de "en caso de guerra, todo agujero es trinchera...", y no escatima esfuerzos ni piropos para darse al fornicio con la primera que se deje, sin distincion de raza, religión, pensamiento político, o si es más fea que pifio.

Esto se transforma en que el sentimiento primero de sentirse halagadas, varíe hasta convertirse en una chulería y mirar por encima del hombro más típico de una cuyo físico y estilo se acercan al de Elsa Pataki que de otra que recuerda más a Cristina Almeida (con todo el respeto para la Almeida, falte decir).

Pero más curioso aún es lo mucho que disfrutan los ejemplares extranjeros de su estancia en tierras hispánicas. Baste conversar con uno. En nuestro caso, se trataba de un Noruego de casi dos metros llamado Thomas, que soportaba con no demasiada elegancia los rigores de varios litros de alcohol ingeridos. Sin embargo, su simpatía y deferencia le granjearon que compartiésemos con él buena parte de la actividad nocturna.

Y decir que el hombre andaba extasiado por que, según él, Noruega carece de tal ambiente nocturno festivo, que la gente era de carácter más polar, y a su parecer, que la belleza de la moza española media duplicaba o triplicaba la calidad de la noruega media.

Además, le dio la cariñosa y acabó diciendo que ni en su hogar había tenido compañeros de festividad tan agradables y simpáticos como nosotros, y que estaba encantado de estar aquí y habernos conocido. Intentaba refrendar tal afirmación ofreciendose encarecidamente a financiar nuestras bebidas, pero nuestros principios morales nos impidieron aprovecharnos de su bondad, y nos vimos obligados a recomendarle que no sacase tan alegremente sus billetes de 50 euros a la vista.

En fin, que uno se enorgullece de que los extranjeros encuentren tan acojedor nuestro país, y tan majas nuestras gentes, aunque sea bajo los efectos de una intoxicación etílica.

Y es que, Spain is different.

6 comentarios:

The Slayer dijo...

Menos estudiar sociologia y mas darse a la historia, que es lo suyo. Ademas, como se me descuide le cuelo el 3-1 por la escuadra y con recochineo :P

Chopi dijo...

¡quejoputa! ¡y encima amenazando! Eslaller, te voy a hacer tragar 5 litros de antimutágeno acme, jodio... XD

Duna dijo...

Es una manera acertada de ver la noche. Incluso entre la población autóctona, el juego hembra/macho adolece de juego repetitivo (excepciones las hay también ).

Me apropio del dicho "en caso de guerra, todo agujero es trinchera", es la primera vez que lo oigo y me ha encantao.D

flis dijo...

Ains, qué bien te narras, chopi!
Besicos!!!!!

LaMaki dijo...

Me ha encantao! has dao en el clavo! asi son los guiris, y eso es lo que pasa en Benalmadena, Ibiza, y todas los sitios tipicalmente de turistas... ainn! Spain is different!

Mr Roboto dijo...

Se nota que en la sangre del noruego la proporcion hematies-alcohol era aplastantemente superior para el segundo; solo alguien incapaz de distinguir su pulgar derecho del izquierdo podria decir semejante despropósito sobre las noruegas... si lo sabré yo que tengo a pocos metros un instituto noruego-sueco (escandinavo en definitiva).
Otra cosa es que sólo dejen emigrar a las que están cañón para dar una buena imagen del país, que ahi entonces me callo.