viernes, junio 16, 2006

España y olé

Mirenustedes por donde.

El mundial con menos hype que jamás emprendió España, el que todos teníamos asumidos que no nos ibamos a comer un colín, el que llegabamos hastiados de juego poco resulton, brusco y escasamente efectivo, ha comenzado de una forma que nadie imaginaba. Ganando. Y Ganando mucho.

Cosas de la vida. Visto de forma pesimista, fueron 2 goles de rebote y un penalti que se inventó el árbitro (que, sin duda, veranea en la Costa del Sol... voy a repasar los contratos de alquiler, a ver si le hemos alquilado un pisito veraniego o algo...). Con el cuarto gol no se mete nadie, claro, pero los otros tres tenían su aquel. También podría decir que Ucrania no fué ni una sombra, que era su primera participación mundialista y que pagaron la novatada...

Pero no todo se puede ver así. El juego español estuvo lejos de la "Furia Española", y eso no es malo. Más bien al contrario. El combinado nacional jugó con seriedad, con orden, efectividad y las ideas muy claritas desde el principio: Dominar el centro del campo, cambios de banda para descolocar, pases en profundidad que ríanse ustedes de lo profundo que llega un supositorio, Puyol amargandole la vida a Schevchenko, Senna sacando balones controlados de donde no los hay, Villa tocado por las musas de la puntería y el Niñato Torres comiendose la hierba, para variar.

Casillas fué un convidado de piedra a la fiesta (15 tiros a puerta de España por apenas 2 de los ucranianos), Pernía parecía que más que oriundo de la tierra Argentina era hidalgo castellano cristiano viejo de como se dejó la piel en el campo, Xavi grandioso que parecía que jamás en la vida había tenido una lesión, y un Raul que acepta ser relegado de su puesto de Gran Capitán, demostrando profesionalidad y seriedad cuando le toca salir de refresco.

Vamos, a huevo. Nos lo dejaron a huevo los Ucranianos para recuperar pelín de orgullo patrio y piña futbolera en torno a nuestra escuadra.

Y aquí llega lo divertido: lo bien que se lo pasa uno cuando queda con unos coleguillas para ver el mundial. Porque el fútbol es como todo: en compañía, sabe mejor.

Nosotros nos juntamos 5 energumenos en un bareto, todos uniformados con camisetas Rojospaña y un banderolo rojigualda para arroparnos. Mucho grito, mucho "a por ellos, oé", litros de alcohol, y muchas risas. Ante todo, la extraña sensación de ver un partido de España en un mundial y no sufrir nada (no se acostumbra uno, oigan), y que sea todo diversión, fiesta y alegría.

Ahí está la gracia del fungol. Sin pasión, sin identificarte con unos colores, el balompié es poco más que 22 gañanes corriendo tras un cacho de cuero. Cuando uno alía sus esperanzas, cuando uno está dispuesto a quedarse triste si su equipo pierde, cuando pones un poquito de ganas y te dejas llevar por la marabunta de la afición, el furbol es mucho más. Y no necesitas que te guste el furgol para dejarte llevar por ese torrente de gritos, de uys, de insultos al árbitro, y de explosiones de felicidad con los goles. Sólo necesitas estar con tu gente.

Por ello, España hizo algo que nos hacía falta: nos dió una alegría. Una sana hilaridad y estado de buenrrollismo.

Y yo pregunto: ¿Como, dónde, y con quién soleis ver las grandes citas furbolisticas?

2 comentarios:

Mr Roboto dijo...

Yo suelo ver los partidos importantes en la soledad de mi habitacion, no quiero que mis amistades me vean destrozando mobiliario ajeno. La historia de mis lesiones va pareja a la de los fracasos de la selección

PD: los goles como si los meten con el culo, mientras entren.... :)

flis dijo...

Yo depende del horario. El primero, contra Ucrania lo ví, la primera parte en el bar con los compis de curro y la segunda, en la sala de formación del trabajo, con un portatil tuneao y directos al proyector, a lo grande!
Compramos hasta birritas y patatas para animar el encuentro, estuvo genial.
El de ayer lo vi en mi casa, con la quenunca falte rubia espumosa y unas bravitas made in fle, con toque personal.
El del viernes, lo veré en el curro con pantallazo también, sin duda.
Y así, hasta a ver dónde llegamos!

Besitos!