miércoles, junio 28, 2006

Atomarpolculo...

Ala. Se acabaron los posts fungolísticos. No os quejeis. Ya volveré a por los históricos...

martes, junio 27, 2006

Ahora o nunca...

Pues sí, parece que el mundial de fungol tiene "secuestrado" mi blog... pero no os preocupeis por ello, a más tardar (y ojalá que sea así) el día 9 acaba esta racha balompédica.

Francia. Rivales por excelencia. Llevamos desde que España es España y Francia es Francia siendo rivales por todo: por la política, por la economía y por supuesto, por el deporte (si alguien quiere ilustrarse, siempre puede repasar mi post sobre el 2 de Mayo, jejeje).

Las cifras van muy a nuestra contra: España jamás ha vencido a Francia en partido oficial. Pero ha su vez, nos queda un resquicio de esperanza. Si hay un momento para vencer a Francia, es ahora. Su selección adolece de vejez (Zidane, Barthez, Trezeget...), siendo la media de cerca de 30 años, mientras que la nuestra llega con una media de 25, y con chavalitos llenos de ilusión y energías (Torres, Fábregas). A su vez, hay algunos cambios en la selección que nunca antes se habían visto en el combinado ibérico. Por ejemplo, España, de una forma inédita, empieza a exportar jugadores al extranjero (Reyes, Xavi Alonso, Fábregas, Reina), todos ellos fichajes contrastados. Sus filas están llenas de campeones de Europa (Raul, Casillas, Puyol, Xavi, Xavi Alonso...), acostumbrados a enfrentarse o jugar codo con codo con los mejores jugadores del mundo.

A su vez, no hay que fiarse de Francia. Sus "viejas glorias" siguen siendo algunos jugadores temibles (por Dios, que a Zidane no le de por hacer maravillas...), y Henry sigue siendo capaz de meterle un gol a un muro. Pero lo peor es que Francia si tiene mentalidad campeona. La mayoría de sus jugadores estuvieron en la victoria contra Brasil en Francia 98. También, estuvieron en su estrepitoso fracaso en Korea-Japón 2002. Y hubo que "obligar" a Zidane a volver a la selección, cuando ya se había retirado, para que Francia pudiese al menos clasificarse.

En resumen, que si hay un momento para romper la estadística y merendarse a los gabachos es ahora. Las posibilidades de vencer son de un 50/50, y no nos engañemos, es la mejor media que hemos tenido nunca contra los franchutes...

Se que nuestra calidad es contrastada, nuestro espíritu tras la primera fase, muy elevado, y el sabio de Hortaleza, un recio entrenador de mente serena. Sólo espero que la puta zorra de la fortuna no vuelva a escurrir la victoria de nuestros dedos...

Y de mientras, recordad el lema para esta noche:

La Virgen del Pilar diceeeee, que no quiere ser francesaaaaaa,
que quiere ser capitanaaaaa de la tropaaa Aragonesaaaaa.

Más al pelo no puede venir, la tonadilla...

martes, junio 20, 2006

Con el corazón en un puño...

Así me he sentido esta tarde...

Parece mentira como cambia la perspectiva de uno sobre el fútbol con los años. De Méjico 86, casi no me acuerdo de nada... en Italia 90, con 10 añitos, no recuerdo estar especialmente mosqueado cuando Yugoslavia nos echó de un patadón. Si acaso, me viene a la mente un infantil mosqueillo. En Estados Unidos, ya con 14 años, comencé a sentir el palo moral de la derrota de la selección cuando mejor jugaba. A fé mía que el codazo de Tassoti a Luis Enrique le dolió a toda España... aunque fuese en el orgullo. En Francia 98, llegó el fatalismo y casi me matan la ilusión. En Korea, sentí el amargo pellizco de la injusticia en aquel partido contra los surcoreanos, y conocí el odio en la esfinge (mal rayo le parta y Belcebú mastique su alma) del infame árbitro Mohammed El Gandoul...

Ya leisteis en mi anterior post que el partido contra Ucrania me había reavivado un ánimo que creía comatoso. Pero lo del partido de hoy no ha tenido nombre...

Cuando los tunecinos empujaron ese balón dentro de la portería de Casillas, realmente no le dí demasiada importancia: pensé que vendría bien para bajar los humos, y que no se les subiese a la escuadra española la chulería a la cabeza. Para qué hablé.

Los minutos pasaban, y los continuados ataques españoles, llenos de intención y habilidad, se estrellaban contra un invisible muro hecho de mala suerte, tropiezos y fatalismo. La España de los mundiales. La que te carcome la moral sin miramientos.

Lo peor eran las caras: las de mis amigos, las del resto de la gente que poblaban el bar. Se supone que, al fin y al cabo, nos tendría que dar un ardite el partido, o dicho en castellano, importar un pepino lo que le pasasen a esos desgraciados sobrepagados y millonarios... Pero la capacidad humana para identificarse con estos acontecimientos es sorprendente.

Como decía, la masa de aficionados decaía. La preocupación y los nervios atenazaban a los presentes. Y ante todo la impotencia, el no poder ayudar, que el buen aficionado al futbol, cuando las dan torcidas, ruega a Dios o al demonio por el milagro de que alguien le teletransporte al campo y le dejen meter la puñetera pelotita que se resiste...

Y entonces, llegó Raul. El Gran Capitan, el émulo de Don Gonzálo Fernandez de Córdoba, de Don Juan de Austria y de Alejandro Farnesio, el símbolo. (Es curiosos como asocia uno a grandes personajes que escribieron la historia con simples deportistas... pero el sentir es el sentir, y a nadie le daña que se enarbolen las memorias). Cuando empuja el Raulito de los huevos el balón, con toda su chulería, flema y suficiencia, al fondo de las mallas, la explosión de júbilo es ensordecedora. Gritos, chillidos, saltos... un rugido. 60 personas en un bar que se dejan de milongas y gritan como suyo el gol. Un tronar. Juro a ustedes que sentí como si perdiese 5 kilos de un solo golpe. Y a partir de ahí, se acabó Túnez: Torres me hizo tragar todos los reproches que siempre le he hecho, y que he de reconocer que tras el lance de Ucrania decía más bajitos, con un gol de estilo, de clase. Todo lo contrario que el gol de Raúl, que fue un gol de fé, de furia. El del Niño fué un gol de chupate esta, y mira lo que es fútbol.

El tercero de penalti, fue como un premio. Como un "dejad de sufrir". Y en cuanto acabó el partido, me fuí a mi casa. Ni una cervecita después: directo al hogar. Supongo que el dormir poco contaba para algo, pero la cabeza me daba vueltas, estaba ronco de gritar y, curioso ésto, apenas recordaba nada del partido (noooo, no estaba borracho, bebí una cerveza y eso no vale para colocarme...). Por la calle, los coches enarbolaban banderas rojigualdas y pitaban su alegría.

Joder... me parece que se me ha ido la pinza... me estoy tomando demasiado en serio esto ¿no?.

Puede... pero que me quiten lo bailao, y que baje Diós y diga si algun aficionado al fútbol de éste país, no se le conmovió tódo con el lance de ésta tarde.

viernes, junio 16, 2006

España y olé

Mirenustedes por donde.

El mundial con menos hype que jamás emprendió España, el que todos teníamos asumidos que no nos ibamos a comer un colín, el que llegabamos hastiados de juego poco resulton, brusco y escasamente efectivo, ha comenzado de una forma que nadie imaginaba. Ganando. Y Ganando mucho.

Cosas de la vida. Visto de forma pesimista, fueron 2 goles de rebote y un penalti que se inventó el árbitro (que, sin duda, veranea en la Costa del Sol... voy a repasar los contratos de alquiler, a ver si le hemos alquilado un pisito veraniego o algo...). Con el cuarto gol no se mete nadie, claro, pero los otros tres tenían su aquel. También podría decir que Ucrania no fué ni una sombra, que era su primera participación mundialista y que pagaron la novatada...

Pero no todo se puede ver así. El juego español estuvo lejos de la "Furia Española", y eso no es malo. Más bien al contrario. El combinado nacional jugó con seriedad, con orden, efectividad y las ideas muy claritas desde el principio: Dominar el centro del campo, cambios de banda para descolocar, pases en profundidad que ríanse ustedes de lo profundo que llega un supositorio, Puyol amargandole la vida a Schevchenko, Senna sacando balones controlados de donde no los hay, Villa tocado por las musas de la puntería y el Niñato Torres comiendose la hierba, para variar.

Casillas fué un convidado de piedra a la fiesta (15 tiros a puerta de España por apenas 2 de los ucranianos), Pernía parecía que más que oriundo de la tierra Argentina era hidalgo castellano cristiano viejo de como se dejó la piel en el campo, Xavi grandioso que parecía que jamás en la vida había tenido una lesión, y un Raul que acepta ser relegado de su puesto de Gran Capitán, demostrando profesionalidad y seriedad cuando le toca salir de refresco.

Vamos, a huevo. Nos lo dejaron a huevo los Ucranianos para recuperar pelín de orgullo patrio y piña futbolera en torno a nuestra escuadra.

Y aquí llega lo divertido: lo bien que se lo pasa uno cuando queda con unos coleguillas para ver el mundial. Porque el fútbol es como todo: en compañía, sabe mejor.

Nosotros nos juntamos 5 energumenos en un bareto, todos uniformados con camisetas Rojospaña y un banderolo rojigualda para arroparnos. Mucho grito, mucho "a por ellos, oé", litros de alcohol, y muchas risas. Ante todo, la extraña sensación de ver un partido de España en un mundial y no sufrir nada (no se acostumbra uno, oigan), y que sea todo diversión, fiesta y alegría.

Ahí está la gracia del fungol. Sin pasión, sin identificarte con unos colores, el balompié es poco más que 22 gañanes corriendo tras un cacho de cuero. Cuando uno alía sus esperanzas, cuando uno está dispuesto a quedarse triste si su equipo pierde, cuando pones un poquito de ganas y te dejas llevar por la marabunta de la afición, el furbol es mucho más. Y no necesitas que te guste el furgol para dejarte llevar por ese torrente de gritos, de uys, de insultos al árbitro, y de explosiones de felicidad con los goles. Sólo necesitas estar con tu gente.

Por ello, España hizo algo que nos hacía falta: nos dió una alegría. Una sana hilaridad y estado de buenrrollismo.

Y yo pregunto: ¿Como, dónde, y con quién soleis ver las grandes citas furbolisticas?

miércoles, junio 14, 2006

Aces High: porque nunca tantos le debieron tanto a tan pocos...

Iron Maiden es, sin discusión, una de las mejores bandas del metal. Potente en sus melodías, pasional en sus letras y espectacular en sus actuaciones, casi tres generaciones de gente han disfrutado con este grupo. Y una de sus características que más saltan a la vista es su flema británica. Ese orgullo por su historia y honra por sus héroes que siempre han mostrado los hijos de la Gran Bretaña, y que tanta envidia cochina nos levanta a muchos españoles, donde a los héroes se los ningunea y minimiza por dios sabrá qué intereses ocultos.

Y además, su cantante, Sir Bruce Dickinson, es uno de esos historiadores que les gusta lo que estudian (porque es un licenciado reconocido en toda Europa). Y claro, eso se refleja en sus canciones.

Y la que hoy nos ocupa, narra la historia de un grupo de hombres que marcaron una diferencia. Un grupo de hombres que hicieron un esfuerzo sobrehumano para defender sus islas de la mayor amenaza a la que jamás se vieron expuestos. Me refiero a los pilotos de la Royal Air Force, que entre 1940 y 1941, se las vieron negras para defender los cielos británicos del ataque alemán.



Haciendo un poco de historia, en 1940 los alemanes estaban arrasando Europa. La Werhmacht aplastó una indefensa Polonia en tiempo record, atravesaron los Países Bajos como quien pasea por el bosque, y ningunearon la famosa "Línea Maginot" de los gabachos como si fuese una simple valla de madera.

Cierto que a los franchutes les dieron cerita de la buena. Los enfantsdelapatrí se vieron abocados a un "pies para qué os quiero" cuando la "Blitzkrieg", la guerra relampago nazi, les partió el espinazo en tiempo record de apenas un mes. Se los comieron con patatas. Y de paso, les metieron miedo en el cuerpo a los british, que tuvieron que sacar su fuerza expedicionaria de Francia en aquel mariquita el último que se llamó Dunquerque. Las risas de los Landser alemanes se escucharon a través del Canal de La Mancha, diciendo "mira, Klaus, mira como corren esos Tommies...".

La fiesta acabó con un Hitler exultante dando paseitos por París, como un niño con zapatos nuevos, y los franceses mostrando su táctica habitual de "uí mesié" y convirtiendose en colaboracionistas de tito Adolfo.

Por cierto que Adolfito siempre había respetado a Inglaterra. Respetaba su visión imperial, respetaba a sus militares, y como todo el mundo, temía a su Marina, que desde que nos cascaron en Trafalgar no había dejado de ser la mejor del mundo.

Así, en Dunquerque, en lugar de aplastar a los acorralados ingleses, les dejó salir, para dar a Churchill una vía de escape para negociar la paz, y así merendarse con tranquilidad el resto de Europa. Total, a los british que les importa, si en sus islas viven muy bien...

Pero los anglos son los anglos, y nadie les chulea cuando se ponen. Pa chulos ellos. Y le dijeron a Hitler que nanai, que si quieren algo, que vengan.

"¿Conque sí?. Pues si quieres sopa, toma dos tazos..." parece ser que dijo Hitler al enterarse de la negativa británica a negociar. Y comenzó a acumular tropas en el norte de Francia. De echo, cuando los anglos vieron la que se les venía encima, a más de uno se le pusieron de corbata. Empezaba la Operación León Marino, el plan de Hitler para conquistar Inglaterra.

Así que los Krauts se pusieron manos a la obra, y elaboraron un plan. Dicho plan comenzaba con una campaña aerea, destinada a machacar los recursos británicos, aislar el Canal, y conseguir la tan ansiada superioridad aerea. Comenzaban los primeros "Blitz", ataques masivos de bombarderos sobre tierra británica. Con sus bases en Francia, podían alcanzar Inglaterra a tiro de piedra... no digamos en avion.

Y aquí es donde empieza Aces High. Esta canción se dedica a los momentos más duros del combate sobre el cielo inglés, al punto álgido de lo que se conoció como "La batalla de Inglaterra". (Entended que la traducción que hago de las letras de la canción no es exacta, está levemente modificada para que encaje mejor...)

There goes the siren that warns of the air raid
Then comes the sound of the guns sending flak
Out for the scramble weve got to get airborne
Got to get up for the coming attack.

(Suena la sirena que avisa del ataque aereo
Llega el sonido de las armas antiaereas
Preparados para la respuesta, tenemos que despegar
Hay que estar listos para el ataque inminente)

Los británicos contaban con aviones modernos, como Hawkers Hurricane, pero los temibles Fucke Wulf 190 y BF 109 alemanes habían arrasado a la fuerza aerea franchute como si nada. Además, habían sido fogueados también en la Legión Condor, durante la Guerra Civil Española. La mejor ventaja británica: el Radar (RAdio Detection And Ranging), que les permitía saber cuando se aproximaba la masa de bombarderos alemanes, y les daba tiempo justo para reaccionar. Los pilotos ingleses, que a veces dormían en las cabinas de sus aviones para ahorrar tiempo, eran despertados por furiosas bocina que avisaban del ataque, y salían al aire con un pepino en el culo para tratar de diezmar los bombarderos antes de que convirtiesen alguna ciudad en astillas. A esta situación de despegar en el menor tiempo para responder a un ataque se le llama "Scramble".


Jump in the cockpit and start up the engines
Remove all the wheelblocks theres no time to waste
Gathering speed as we head down the runway
Gotta get airborne before its too late.

(Salta a la cabina y conecta los motores
quita los frenos, no hay tiempo que perder
ganando velocidad mientras encaras la pista
hay que despegar antes de que sea demasiado tarde)

La tensión entre los pilotos de la RAF era de toma pan y moja. En cualquier momento del día o de la noche, se podían ver despertados de su escaso sueño para jugarse la vida una vez más. Y los alemanes no paraban, lanzaban un Blitz tras otro, toneladas de bombas caían sobre Inglaterra como si fuese lluvia. Vamos, dicen que los incendios eran tales que se podía leer el periódico a 7 manzanas de las explosiones (esto es verídico, no es coña marinera del Chopi). Los alemanes comenzaron a usar las famosas bombas de fósforo para dejar Londres como una barbacoa... Cuenta Churchill en sus memorias que un día, al subir de su bunker, vió como quedó su salon, y a su señora casi le da un síncope. Pero los ingleses, ya se sabe, mientras tuviesen té en los refugios, como el que oye llover... (algún día analizaré el extraño vinculo británico entre las situaciones límites y el té...)

Running, scrambling, flying
Rolling, turning, diving, going in again
Run, live to fly, fly to live, do or die
Run, live to fly, fly to live. aces high.

(Corriendo, alertándose, volando
Haciendo rizos, giros, picadas, y vuelta a empezar
corre, vive para volar, vuela para vivir, hazlo o muere
corre, vive para volar, vuela para vivir. Ases del cielo.)

La guerra aérea había cambiado mucho desde los caballerosos enfrentamientos medievales entre biplanos y triplanos de la Primera Guerra Mundial, que más eran enfrentamientos uno contra uno que cualquier otra cosa. Ahora, la batalla aérea era una furiosa prueba de voluntad y habilidad a 700 km por hora encima de las nubes.

Los Heinkel 111, Junkers 88 y Dornier 17Z eran los bombarderos alemanes más usados, capaces de cargar un buen puñado de toneladas de bombas, y erizados de ametralladoras para defenderse. También contaban con escolta de cazas, para evitar a los ingleses.

La tarea de la RAF consistía en evadir la barrera de cazas alemanes y meterse entre una nube de bombarderos para derribar al mayor número de ellos posible. Con dos cojones. Y los mu brutos lo hacían. No sólo porque era su deber, sino porque no es lo mismo que bombardeen la casa de un franchute, a que le vuelen el patio al chalet de tu tía Tottie... Y es que los alemanes no respetaban ni la hora del té, los muy cabritos...

Como era de esperar, los británicos eran borrados del cielo sin piedad... pero pasaba algo: antes que le derribaran, cada británico se llevaba consigo al carajo a 3 o 4 nazis. Hermann Goering, Mariscal del aire alemán y gilipollas de los cojones por excelencia, comenzó a adelgazar nada más vió las cifras de bajas...

Move in to fire at the mainstream of bombers
Let off a sharp burst and then turn away
Roll over, spin round and come in behind them
Move to their blindsides and firing again.

(Posicionandome para atacar a la formación principal de bombarderos
suelto una ráfaga precisa y giro alejándome
hago un tonel, giro cerrado y me pongo detrás suya
me muevo a sus puntos ciego y disparo otra vez)

Atacar bombarderos era el sueño de todo piloto de caza... pero eso no quiere decir que fuera fácil. Los bombarderos volaban en escuadrones, cubriendose los unos a los otros con sus propias ametralladoras. Así, la mejor posición para derribarlos era justo por detrás (a sus 6), y ligeramente por debajo, para que el artillero de cola no decidiese alegrarte el día para poder contarle a su froilan que derribó a un hijo de la gran bretaña... Ese era el "punto ciego" del bombardero, pero los mu joputas se ponían de forma que cada uno le pudiese cubrir el culete al otro. Chungo tema. Era "como volar entre tubos de acero al rojo vivo...".

Bandits at 8 oclock move in behind us
Ten me-109s out of the sun
Ascending and turning our spitfires to face them
Heading straight for them I press down my guns

(Bandidos a las 8 en punto, se mueven a nuestra espalda
10 Me-109s en la dirección del sol
ascendiendo y girando nuestros Spitfires para enfrentarlos
directo hacia ellos disparo mis armas)

La escolta de cazas de los nazis no se quedaba corta, y desarrollaron una técnica para cazar más británicos: dejaban que se acercaran a los bombarderos e hicieran un par de pasadas... entonces, aparecían por detrás suya, desde la dirección del sol (evitando así ser vistos, porque el sol ciega, por si no lo sabíais...) y se los merendaban. Pero los británicos aprendieron eso, y aprendieron también que los aviones alemanes eran más robustos, agiles, rápidos y peligrosos...

¿Cual fué su respuesta?: el Supermarine Spitfire, el mejor caza de pistón de toda la guerra. Los británicos lo adoraban, y los alemanes lo odiaban, lo temían y lo ansiaban para sí. Tal era el caso que, cuando el asunto se les comenzaba a torcer, Hermann Goering, el Mariscal del Aire alemán, le preguntó a su mejor piloto: "¿que necesita usted para vencer a la RAF?". El piloto ni lo dudó: "¡¡¡Spitfires, señor!!!". Vamos, viene a ser como sí Schumacher le pide a Ferrari que para ganar a Alonso, necesita el R-25... desolador.

Pero en fin. Los británicos, sin saber como, aguantaron. Aguantaron lo suficiente para que Hitler se liase con la conquista de la URSS y se olvidase de ellos. Y eso que el último ataque, durante el último Blitz, durante la última vez que los alemanes bombardearon Inglaterra en masa, los británicos empeñaron TODOS los aviones que les quedaban. No había más... pero los alemanes no lo sabían.

Desde luego, esos jovencitos británicos, la mayoría de apenas 20 o 21 años, se ganaron su sitio. Su lugar en la historia. Porque como Churchill dijo después: "Nunca tantos le debieron tanto a tan pocos. Esta ha sido, sin duda, su mejor hora..."

jueves, junio 08, 2006

Coming soon!!!

El siempre excelso y nunca bien ponderado Slayer nos demostró una vez que la historia puede ser explicada a través de la música. Sólo hace falta encontrar la canción adecuada...

Así que yo también lo intentaré. Y lo tengo a huevo. Agarra a Iron Maiden y diles que te hagan algo histórico y ¿que hacen ellos...?


Aces High

Próximamente, en este vuestro blog...(Ahora es que no tengo tiempo, me voy a empollar...)

domingo, junio 04, 2006

¡¡¡A LA MIERDA EL PARO!!!

Pues sí, el Chopi vuelve al mundo laboral despues de un par de meses en seco. Mañana voy a trabajar para los servicios activos del ayuntamiento. Dicho así suena muy bien, pero sólo es un trabajo temporal de una semana para trasladar los muebles de una sede gubernamental (demasiado bonito para ser cierto... no, no soy funcionario). Sólo una semana, pero 150 euros por 25 horas de trabajo, no están nada mal (y si acabo antes me pagan lo mismo, jejeje). Por lo menos es más de lo que ganaría rascandome el ojal en casa...

Y a la semana siguiente, vuelvo al mundo inmobiliario, donde ya hice mis pinitos antes. De echo EXACTAMENTE en la misma inmobiliaria. Y como es de un colega, pues como en casa, oigan, intentaremos hacernos ricos mutuamente. La otra vez lo dejé porque tenía 2 trabajos y exámenes cerca, pero ahora eso ha cambiado, y es de esperar que vaya todo mejor. ¡¡¡Viva la especulación inmobiliaria!!! ¡¡¡Muahahahahahaahahaha!!! (risa malvada).