martes, enero 24, 2006

Pointe - du - Hoc: "¿Alguien podría explicar como lo conseguimos?"

Ya os advertí que tocaba historia. Historia bélica para más señas, para avivaros un poco el ardor guerrero y tal, que a la hora del curro seguro que os ayuda ("Aquí se viene a morir...", "Esto es un infienno..." y todo eso que se os pasa por la cabeza cada vez que llegais al tajo).

Pues nada, nada, poneos en situación:

Normandía, 1944, 6 de Junio.

De momento, ya todos estais pensando en el soldado Ryan (o en Matt Damon, so salidillas), y en esa escena tan terrible de carnaza y casquería a tutiplen en una playa del norte francés. La verdad, la pasaron putas... pero ni la mitad que los pobrecillos que os voy a contar ahora.

Al oeste de la famosa playa inmortalizada por Spielberg (nunca se si lo escribo bien), conocida por Omaha, sector Dog Green (militarmente hablando), había una elevación con unos barrancos en la zona de Pointe - du - Hoc. En lo alto de éste risco se situaba una batería de artillería pesada nazi (cosas muy grandes que hacen pum muy fuerte), con la que podrían batir la playa desde una posición preferente (y añadir más casquería a la que ya había).

Dada la aplastante superioridad aerea aliada, los americanos e ingleses ya sabían que esos cañones estaban allí, bien atrincherados, y que sería dificil destruirlos con un bombardeo por saturación (lo cual significa soltar un par de miles de toneladas de bombas sobre la zona y rezar por que le endiñe alguna al objetivo), así que se le encargó la misión al 2º batallón de Rangers.

Los Rangers del ejército americano estaban considerados como tropas de élite, preparados para operaciones especiales. Eran el contraparte americano a los famosos Commandos ingleses de Sir David Stirling. Les tocaban las misiones más jodias y chungas, muchas veces tras las líneas enemigas.

Pero el 2º batallón de Rangers tenía el mismo problema que casi todas las unidades que desembarcaron aquel 6 de junio: la inmensa mayoría nunca había entrado en combate. En terminos militares, esto normalmente es tremendamente malo: un soldado veterano bajo el fuego vale por un buen puñado de novatos. Pero en una circunstancia tan "especial" como Overlord (nombre en clave del desembarco) se consideró casi mejor: si no, podrían imaginarse la que se les venía encima, y eso no era bueno para la moral.

Como a los Rangers le tocaba una chunga (ahora después os la cuento), los tuvieron en entrenamiento intensivo durante casi un añito.

Lo que les tocaba era lo siguiente: desembarcar en la cala junto al barranco, escalarlo, y tomar los cañones enemigos. Cagate lorito. 40 metros de barranquillo, con alemanes tirando de todo desde arriba. Con un par.

"Sube ya, Pepe, por tu padre..."

Os podeis imaginar el cachondeo que se montó cuando el capitán dio las órdenes al batallón. "Que sí, jefe, que sí, ahora vamos, subimos el acantilado, y llevamos los tanques a cuestas, jajaja, que humor tiene usted... no joda, que no es broma, cagonmimadre, lo bien que estaba yo en Kansas tocandome el ojal, quien me manda a mí..."

Como siempre, la cosa empezó mal. Dicen los buenos generales que "Ningún plan sobrevive al primer contacto con el enemigo..." y aquí no podía ser menos. Para empezar, las lanchas de desembarco que usaron fueron modificadas por los marineros ingleses que las pilotaban (hijos de la Gran Bretaña tenían que ser) para tener más blindaje... con lo cual perdían velocidad. El resultado fue que los Rangers llegaron media hora tarde al punto de desembarco. ¿Que qué tiene esto de malo? pues sólo que hacía ya media hora que la barrera de fuego proporcionada por los destructores aliados había terminado, con lo cual le dió tiempo a los alemanes a salir de sus refugios, recuperarse, situarse en posición en sus trincheras, cargar las armas, revisarlas, echar una meadita, encomendarse al Santo Padre, escribir a la señora, cortarse las uñas, y más cosas que los hombres hacemos en mucho menos de media hora...

Para más inri, los paracaidistas asignados a esa zona para caer en la retaguardia alemana durante la madrugada anterior y cortar los refuerzos nazis, se desperdigaron al caer, y se fueron cada uno donde Cristo perdió las chanclas. Así que los alemanes contaban con todos sus refuerzos, que llegaban comodamente a través de sus sistemas de trincheras comunicantes...

Es más, debido al peso adicional de las lanchas, se hundieron algunas de ellas antes de llegar a la playa... además de perderse algunos valiosos suministros, se hundió la del comandante de la compañía, al que tuvieron que pescar luego y devolverlo a Inglaterra muerto frio. Que forma de empezar una guerra... en remojo y congelado.

Así que allí teniamos a los Rangers, a las 6 y media de la mañana, muertos de frio, y corriendo por una playita enana de guijarros, lloviendoles fuego de fusiles, granadas, morteros, y cualquier cosa que los alemanes tenían a mano para tirarles desde arriba. Todo un panorama. Por suerte, el barranco les dejaba fuera de linea de tiro de las ametralladoras Mg-42 alemanas, que podían haber picado carne como si nada (cosa que si sufrieron los que desembarcaron en Omaha).

Y comenzaron a escalar, usando garfios, bayonetas, escalas, cuerdas, y lo que estuviese a mano. De cuando en cuando, alguien gritaba "¡meted la cabeza y sacad el culo...!". Esto respondía al hecho de que la metralla hacía menos daño en el pompis que en el careto (como más de uno comprobó).

Pero mira, subieron... para cagarse, vaya. Tan para cagarse que uno de los primeros en llegar a la cima, un predicador de Tennessee llamadao Ralph Davis, nada más llegar, se bajo los pantalones y plantó un pino. "Paren la guerra, que el predicador tiene que organizarse" fue el mordaz comentario de uno de sus compañeros (no es coña, por lo visto fué así...).

Una vez arriba, con los alemanes correteando de un lado a otro, atrincherados y con bunkeres, y con la mala baba de dispararles hasta con cañones antiaereos de 20 mm (para que os hagais una idea, una bala de esas parece una botella de coca-cola pequeña), los rangers corrieron a por los cañones... que en realidad eran postes de teléfonos... los alemanes se habían llevado de allí la artillería, para que no se la mangasen los aliados. Toma ya pastel. Después de subir la mierda el risco, no hay cañones... en fin.

Ese no fue el final de las desgracias del 20 de Rangers aquel día. Se supone que debían de cortar la carretera norte y aguantar unas horitas hasta que llegase la fuerza principal de asalto. Se retrasaron un poco los refuerzos... una semana nada más... Sin pertrechos, sin comida, sin munición, y con toda una división Panzer SS rondando por allí, con tanques y todo.

Pero miralos, salieron vivos. Desde luego, es para echarle pelotas. Yo, después de eso, me hago cura... sobre todo viendo fotos como esta de lo que tuvieron que escalar bajo fuego enemigo:

"Mi capitán, eso lo sube su puta madre, con perdón..."

Pero bueno, ya basta de batallitas por hoy. Ya las dejaremos para otro día. Ale, un post bien larguito para que no os quejeis de que no actualizo mucho...

Por cierto, la frase que da título al post, la dijo el coronel James Earl Rudder, al mando de la compañía en aquel pifostio, a un periodista cuando volvieron allí por el 25 aniversario... Yo tampoco sabría qué contesarle...


9 comentarios:

The Slayer dijo...

No se si ponerme a jugar al Medal Of Honor o ver Los Violentos De Kelly (ya disponible en DVD).
Tito Chopi, cuando nos contaras lo de Bastogne?

Chopi dijo...

Je je je. Ya que estamos con los Rangers, pegaría ¿verdad?. Todo se andará. Menudas navidades que le dieron los alemanes a la 101 aerotransportada en aquellas navidades del 44...

Tranqui, eslaller, que hay mucha historia por contar... aunque a lo mejor te sorprendo.

flis dijo...

CHOOOPIIII, TE LEEEEEEEMOOOOOS! :P

Tu comoprofehistoria no tendrías precio, endeverdá repetida q siempre q haces un post histórico, te digothesame.

Por lo demás el post me mola pero los comentarios a pie de foto ni con la mastercard, tio!

Besurris!

Mr Roboto dijo...

En vista de que aceptas peticiones, y mirando un poco más atras, a ver si podrias contar algo de las guerras zulus y lo que paso en Rorke´s drift. Es que el otro dia vi "Shaka zulu" y la pegadiza sintonia me acompaña desde entonces :)

Chopi dijo...

Oy, oy, oy, Roboto, has dao donde duele... Pero infinitamente mejor que Shaka Zulu, es para mi gusto, ese peliculón simplemente llamado "Zulu", que también va sobre Rorke´s Drift, pero con actores como Michael Caine o Stanley Baker. Esa si que tiene ambientazo.

Y como no, la batalla de Isandlwana, donde los Zulues se merendaron a los hijos de la Gran Bretaña (casi literalmente hablando...)

Mr roboto dijo...

Esa no la he visto, habra que poner la mula a trabajar :).
Espero que antes de comerselos los pelaran bien, con esos bigotes que se gastaban pondrian el cocido perdido de pelos :)

Mara Jade dijo...

Me fascinas Chopi... jurótelo tío!

Anónimo dijo...

Eres la puta polla. Ojala mi profe de historia la contase como tu.

Anónimo dijo...

CALL OF DUTY 2
en las misiones americanas puedes revivir toda esta "aventurilla" de los Rangers.
Se te nota un poco puesto en el tema,pero sobre todo me ha sorprendido el toque de humor que le das a una historia tan sangrienta.
genial

y ya que hablais de los ZULUS, y viendo el tipo de humor que se gasta por estos lares, os recomiendo un libro:
REUNION TUMULTUOSA, de TOM SHARPE.

A disfrutarlo.