martes, enero 31, 2006

Munich


Tal y como le prometí a la Flé, voy a comentar esta peliculita que vi anoche.

La última obra de Steven Spielberg gira en torno a la masacre de deportistas israelíes durante las olimpiadas de Munich de 1972, y a la represalia del Mossad (el servicio secreto israelí) contra los artífices de los asesinatos.

Tras los hechos de las olimpiadas, los israelíes destacan un grupo de 5 agentes, liderados por Eric Bana (Hulk, Black Hawk Derribado), que deben eliminar a las 11 personas que idearon y financiaron la masacre. Actuando como grupo en solitario, lo único que les procura israel es financiación, y son ellos los que han de buscar los medios para realizar tal tarea.

La película está bien relatada, y será especialmente satisfactoria para los que gusten del tema del espionaje. Parece muy bien documentada, y las imágenes son de la fuerza a la que Spielberg nos tiene acostumbrado cuando se pone "serio". Hay escenas impactantes (como cuando eliminan a un objetivo poniendole una bomba debajo de la cama, o cuando un terrorista le dispara a un deportista en la cara...), y la película mantiene bastante bien la tensión y el interés.

Sin embargo, peca del fallo que tienen ultimamente las películas de este director: no es redonda. El final flojea un tanto, y el sentimentalismo del protagonista ralla a veces lo indecible (desde luego es buen actor, pero la cara de acongojado de Eric Bana da más bien susto...).

Claro, como no podía ser de otra forma, el film va a abrir debate y hará correr ríos de tinta, eso seguro. Y cada uno lo tomará como quiera: unos verán justa venganza a un acto de terrorismo, y otros hablarán del poco respeto a los derechos humanos de los israelíes.

Yo no me voy a meter en esto, porque puedo produciros una embolia. Llevo estudiando Oriente Próximo años, y el tema de Palestina e Israel es uno de mis favoritos... Sólo puedo deciros que a mí me gustó bastante...

Y sobre todo, me gustó que la película no dejase entrever ningún punto de vista. Ni a favor, ni encontra, sólo lo enseña... y eso hoy en día es un merito.

lunes, enero 30, 2006

Respondiéndole a la Fle...

Me doblo:







(Y ni me molesto en comentarlas... eso os lo dejo a vosotros)

sábado, enero 28, 2006

¡Ay, madre, que desgracia más grande...!

¡Ay por favor, que horror más grande! ¡Maldito internet del demonio! ¡Aparato horrible de diabólicas manos que revuelve mentes e introduce incorrectas ideas...!

He cometido un grave error... Y ahora las consecuencias son inenarrables e irreversibles...

Estaba yo echando un ojito a las páginas que versan sobre el desastre de Annual, para ver si os hacia un nuevo post histórico de esos con los que os quito los problemas de insomnio de cuando en cuando, cuando un link, maldito él, me llamó la atención. Era de una página acerca de nuestro chulesco himno apañó, ese que tenemos que tararear a gritos cuando ganamos algo y que ya se conoce por "Chunda - chunda" porque cantar un himno sin letra necesita arte en cantidad.

La página vale para cualquier historiador que se interese por los orígenes del himno (que en un principio se llamaba "Marcha Granadera", mira tu que eso no lo sabía yo...), y aunque tenga cierto tufillo a que el autor no vota a Izquierda Unida precisamente, ha tenido el buen gusto de organizarlo todo como un archivo, sin dar opiniones propias y poniendo artículos de terceros, como el de mi admirado Alfonso Ussia acerca del Peñón del Perejil...

La página maldita en cuestion, que tantos quebraderos de cabeza me ha causado, es la siguiente, y la pongo para que JAMÁS entreis: http://www.himnonacional.org/ (bastante obvio, ¿no?)...

Y vosotros direis: "¿Qué puede haberle hecho ésta paginita a nuestro querido Chopi para tenerlo tan turbado?". Pues yo os lo explico...

Entre todas las versiones del himno está la versión cantada hecha en época de Alfonso XIII. La letra me llamó la atención, porque si la cantas hoy en día, nadie podría quejarse: no es ofensiva para nadie, no habla de razas, ni hace referencias religiosas, ni nada. Como mucho, habla de "Corona de la patria", y nuestro país sigue siendo una monarquía, así que si instaurasen éste himno, no habría mucha queja... Y ahí me engañó del todo... quise saber como sonaba esa letra con ése himno...

Y lo puse.

Y me emocioné. Así, como suena.

No se por qué será, pero se me erizaron los pelos, por mi madre.

Vamos, que se me vinieron a la cabeza de golpe centurias de historia de éste pellejo de toro. De este cacho tierra habitado por los seres más cabezones, peleones, borricos y exageraos que haya visto el planeta. Españoles, en definitiva. Gente rastrera en ocasiones, buscavidas, orgullosa hasta para pedir limosna, pero que daba la talla cuando no quedaba más narices. Y peor aún, gente que dió gloria a unos dirigentes que jamás estuvieron a la altura de sus dirigidos (y que siguen sin estarlo, ni los que gobiernan, ni los que pretenden gobernar), que qué buen vasallo que hubiesen sido si llegan a tener gran señor, otro gallo nos hubiese cantado...

Se me vino a la cabeza éste pueblo que se ganó el derecho a cagarse en Diox si le daba la gana, pues vertimos sangre por toda Europa y perdimos un imperio por defender la verdadera religión. Me acordé de los malabares que tuvo que hacer este cachito de tierra para mantener bajo control un dominio en el que no se ponía el sol, cuando a duras penas la España misma se mantenía unida...

Me tuve que acordar de cuando vencimos a Napoleón y le echamos a patadas, en nombre de un Rey que no merecía ni respirar el aire del reino que sus subditos le regalaron. Y tiene gracia que para ello, echamos al rey con el que mayor libertad y derechos habíamos tenido en toda la historia...

Pasó por mi mente nuestro momento más oscuro, cuando nos matamos entre nosotros por culpa de una panda de impresentables que se disputaron el poder sin pensar más que en conservarlo a toda costa (a toda costa de sangre española, claro...) los unos, o de agarrarlo y no soltarlo al precio que fuese (a precio de morir un buen puñado de gente del terruño, claro...) los otros...

Y analizando todo lo que sé de España, me maravillo de que aún sigamos aquí, y de que no nos hayamos ido a tomar por saco en una de estas. Algo raro tendremos, Spain is diffrent de fijo...

Y me doy cuenta de que me importa. De que me importa de verdad esta unión insostenible pero que se sostiene, de que no tengo nada que envidiarle a un Inglés, Francés o Alemán porque vivo en un cacho de tierra que fundaron nuestros antepasados a costa de pasarselas putas, pero que es mi cacho de tierra, y no quiero otro.

La maldita canción de esta demoniaca página me ha recordado que soy español, y que estoy orgulloso de ello. Maldita sea. No podía haber sido en peor momento...

¿Alguien me explica como yo, que llevo años estudiando las corrientes de la historia, las corrientes políticas, que soy una persona culta (perdon por la chulería), puedo aún tragarme lo del orgullo patrio? ¿Como me puede emocionar un himno si no es más que música? ¿Como puedo sentirme representado por un cacho de tela rojo y amarillo?.

Pues no lo se... o sí lo se y no se como explicarlo.

En fin, que le vamos a hacer. Después de esto, no quiero ni saber de qué me tacharán, pero me da igual... Soy español. Cagontodo, soy español. A tomar por culo... Y ahora, a ver que hago yo, en una época en la que decir que eres algo siquiera lejanamente parecido a patriota eres un fascista y un atrasado.

En fin. Supongo que no me queda otra... ni quiero, la verdad...




P. D. : Pese a la hora a la que fué escrito éste post, puedo asegurar que no estaba borracho ni nada. Me salió de dentro...

martes, enero 24, 2006

Pointe - du - Hoc: "¿Alguien podría explicar como lo conseguimos?"

Ya os advertí que tocaba historia. Historia bélica para más señas, para avivaros un poco el ardor guerrero y tal, que a la hora del curro seguro que os ayuda ("Aquí se viene a morir...", "Esto es un infienno..." y todo eso que se os pasa por la cabeza cada vez que llegais al tajo).

Pues nada, nada, poneos en situación:

Normandía, 1944, 6 de Junio.

De momento, ya todos estais pensando en el soldado Ryan (o en Matt Damon, so salidillas), y en esa escena tan terrible de carnaza y casquería a tutiplen en una playa del norte francés. La verdad, la pasaron putas... pero ni la mitad que los pobrecillos que os voy a contar ahora.

Al oeste de la famosa playa inmortalizada por Spielberg (nunca se si lo escribo bien), conocida por Omaha, sector Dog Green (militarmente hablando), había una elevación con unos barrancos en la zona de Pointe - du - Hoc. En lo alto de éste risco se situaba una batería de artillería pesada nazi (cosas muy grandes que hacen pum muy fuerte), con la que podrían batir la playa desde una posición preferente (y añadir más casquería a la que ya había).

Dada la aplastante superioridad aerea aliada, los americanos e ingleses ya sabían que esos cañones estaban allí, bien atrincherados, y que sería dificil destruirlos con un bombardeo por saturación (lo cual significa soltar un par de miles de toneladas de bombas sobre la zona y rezar por que le endiñe alguna al objetivo), así que se le encargó la misión al 2º batallón de Rangers.

Los Rangers del ejército americano estaban considerados como tropas de élite, preparados para operaciones especiales. Eran el contraparte americano a los famosos Commandos ingleses de Sir David Stirling. Les tocaban las misiones más jodias y chungas, muchas veces tras las líneas enemigas.

Pero el 2º batallón de Rangers tenía el mismo problema que casi todas las unidades que desembarcaron aquel 6 de junio: la inmensa mayoría nunca había entrado en combate. En terminos militares, esto normalmente es tremendamente malo: un soldado veterano bajo el fuego vale por un buen puñado de novatos. Pero en una circunstancia tan "especial" como Overlord (nombre en clave del desembarco) se consideró casi mejor: si no, podrían imaginarse la que se les venía encima, y eso no era bueno para la moral.

Como a los Rangers le tocaba una chunga (ahora después os la cuento), los tuvieron en entrenamiento intensivo durante casi un añito.

Lo que les tocaba era lo siguiente: desembarcar en la cala junto al barranco, escalarlo, y tomar los cañones enemigos. Cagate lorito. 40 metros de barranquillo, con alemanes tirando de todo desde arriba. Con un par.

"Sube ya, Pepe, por tu padre..."

Os podeis imaginar el cachondeo que se montó cuando el capitán dio las órdenes al batallón. "Que sí, jefe, que sí, ahora vamos, subimos el acantilado, y llevamos los tanques a cuestas, jajaja, que humor tiene usted... no joda, que no es broma, cagonmimadre, lo bien que estaba yo en Kansas tocandome el ojal, quien me manda a mí..."

Como siempre, la cosa empezó mal. Dicen los buenos generales que "Ningún plan sobrevive al primer contacto con el enemigo..." y aquí no podía ser menos. Para empezar, las lanchas de desembarco que usaron fueron modificadas por los marineros ingleses que las pilotaban (hijos de la Gran Bretaña tenían que ser) para tener más blindaje... con lo cual perdían velocidad. El resultado fue que los Rangers llegaron media hora tarde al punto de desembarco. ¿Que qué tiene esto de malo? pues sólo que hacía ya media hora que la barrera de fuego proporcionada por los destructores aliados había terminado, con lo cual le dió tiempo a los alemanes a salir de sus refugios, recuperarse, situarse en posición en sus trincheras, cargar las armas, revisarlas, echar una meadita, encomendarse al Santo Padre, escribir a la señora, cortarse las uñas, y más cosas que los hombres hacemos en mucho menos de media hora...

Para más inri, los paracaidistas asignados a esa zona para caer en la retaguardia alemana durante la madrugada anterior y cortar los refuerzos nazis, se desperdigaron al caer, y se fueron cada uno donde Cristo perdió las chanclas. Así que los alemanes contaban con todos sus refuerzos, que llegaban comodamente a través de sus sistemas de trincheras comunicantes...

Es más, debido al peso adicional de las lanchas, se hundieron algunas de ellas antes de llegar a la playa... además de perderse algunos valiosos suministros, se hundió la del comandante de la compañía, al que tuvieron que pescar luego y devolverlo a Inglaterra muerto frio. Que forma de empezar una guerra... en remojo y congelado.

Así que allí teniamos a los Rangers, a las 6 y media de la mañana, muertos de frio, y corriendo por una playita enana de guijarros, lloviendoles fuego de fusiles, granadas, morteros, y cualquier cosa que los alemanes tenían a mano para tirarles desde arriba. Todo un panorama. Por suerte, el barranco les dejaba fuera de linea de tiro de las ametralladoras Mg-42 alemanas, que podían haber picado carne como si nada (cosa que si sufrieron los que desembarcaron en Omaha).

Y comenzaron a escalar, usando garfios, bayonetas, escalas, cuerdas, y lo que estuviese a mano. De cuando en cuando, alguien gritaba "¡meted la cabeza y sacad el culo...!". Esto respondía al hecho de que la metralla hacía menos daño en el pompis que en el careto (como más de uno comprobó).

Pero mira, subieron... para cagarse, vaya. Tan para cagarse que uno de los primeros en llegar a la cima, un predicador de Tennessee llamadao Ralph Davis, nada más llegar, se bajo los pantalones y plantó un pino. "Paren la guerra, que el predicador tiene que organizarse" fue el mordaz comentario de uno de sus compañeros (no es coña, por lo visto fué así...).

Una vez arriba, con los alemanes correteando de un lado a otro, atrincherados y con bunkeres, y con la mala baba de dispararles hasta con cañones antiaereos de 20 mm (para que os hagais una idea, una bala de esas parece una botella de coca-cola pequeña), los rangers corrieron a por los cañones... que en realidad eran postes de teléfonos... los alemanes se habían llevado de allí la artillería, para que no se la mangasen los aliados. Toma ya pastel. Después de subir la mierda el risco, no hay cañones... en fin.

Ese no fue el final de las desgracias del 20 de Rangers aquel día. Se supone que debían de cortar la carretera norte y aguantar unas horitas hasta que llegase la fuerza principal de asalto. Se retrasaron un poco los refuerzos... una semana nada más... Sin pertrechos, sin comida, sin munición, y con toda una división Panzer SS rondando por allí, con tanques y todo.

Pero miralos, salieron vivos. Desde luego, es para echarle pelotas. Yo, después de eso, me hago cura... sobre todo viendo fotos como esta de lo que tuvieron que escalar bajo fuego enemigo:

"Mi capitán, eso lo sube su puta madre, con perdón..."

Pero bueno, ya basta de batallitas por hoy. Ya las dejaremos para otro día. Ale, un post bien larguito para que no os quejeis de que no actualizo mucho...

Por cierto, la frase que da título al post, la dijo el coronel James Earl Rudder, al mando de la compañía en aquel pifostio, a un periodista cuando volvieron allí por el 25 aniversario... Yo tampoco sabría qué contesarle...


viernes, enero 20, 2006

"Half - life 2", o "Mamá, yo quiero un perro como ese..."

Pos sí, volvemos a las corrientes videojueguiles. Y ahora voy a hablaros de un título que ha alcanzado la categoría de arte puro, demostrando que el Videogüevo puede contarse como una forma más de expresión artística, sin lugar a dudas.

Half - life 2 (si, un nombre rarito, yo tampoco me lo acabo de explicar que significa...) retoma el argumento donde se quedó tras la primera parte. Porque, niños y niñas, lo que diferencia a éste juego de otros no es ya el argumento en sí (que es bueno) si no la capacidad que tiene de hacerte navegar por él como si fueses parte viva del mismo.

Pequeño resumen de la primera parte: eres Gordon Freeman, un simple cientificucho que en unas pruebas con materiales extraños en la instalación científica de Black Mesa lió un pifostio de tres pares de cojones, abriendo un boquete a otra dimensión por donde se colaron bichoides alienígenas la mar de feos. Empezamos bien. Luego, viene el ejército a parar la invasión... y a eliminar a los testigos. Sí, eso te incluye a tí, así que alienígenas por un lado, y marines por otro. Chachi piruli.

Ni que decir tiene que, después de pasarlas canutas por treinta millones de sitios distintos, de ser ayudado por tus compañeros científicos y por los seguratas de la base, de pasar momentos de agobio considerable, consigues parar la invasión... a duras penas.

Y ahí aparece un personajillo extraño, siempre vestido con su impecable traje y corbata y llevando su maletín, con una cara de ceniza que asusta, pero que siempre estaba ahí. Girabas una esquina, y estaba ahí. Llegabas a una puerta, y le veías salir. Siempre lejos de tu alcance, siempre mirándote, algunas veces ayudandote sin que te des cuenta. Ese personaje, llamado G-man, es lo primero que verás al comenzar esta segunda parte... y será de lo poco que reconozcas.

Los guionistas del juego se han comido bien la cabeza para tenerte con una ceja arqueada toda la partida. Los que no hayan jugado a la primera parte, dirán "bah, no me entero de nada por que no jugué a la anterior...", pero dá lo mismo. Yo he jugado a la anterior y las 2 expansiones, y todavía hay mucho rato que no me entero... pero porque debe ser así. Los guionistas sólo nos cuentan las cosas que quieren, lo demás lo dejan en el aire, para que lo adivines o te lo imagines.

El juego se desarrolla años después de la primera parte, con la humanidad conquistada y dominada por los bichejos de la primera parte. Esto está muy visto, sí, pero la forma de llevarlo es distinta. El escenario de Ciudad - 17, esta ambientado en las antiguas ciudades-factoría de la unión soviética, clara referencia a Arzamas-16, la ciudad secreta rusa donde se fabricaban armas nucleares, y en la que todo el mundo vivía bajo el ferreo dominio de la KGB.

Al llegar, veremos una estética muy a lo "1984" de Orwell, muy "Gran Hermano" (y obviamente no me refiero al patetico programucho telebasuril, si no al propio concepto de Orwell de ser constantemente vigilado y monitorizado). La gente viste toda las mismas ropas, los opresores policias enemigos te tratan con desprecio (como la escenita de "Ciudadano, recoge esa lata..."), la gente se ve asustada por las calles... Y la propaganda. La continua propaganda del mamporrero vendido a los alienígenas ("nuestros benefactores", los llama él) para lavarte el cerebro.

Evidentemente no voy a contar toa la historia, no sea que os dé por jugar. Pero hay misterios, rescates, levantamientos, e incluso un boquetito para el susto y el terror (Ravencroft, seguro que esa parte le encantó al amigo Slayer).

Y los personajes, parece que están vivos. El trabajo realizado en torno a la animación facial hace que, como no se había visto nunca antes, los personajes expresen con total convicción alegría, pena, miedo, terror, odio... Sólo tienes que mirar a los ojos, y casi que sabes lo que piensan. Aparte de estar convincentemente doblados al castellano, lo que también ayuda. Tenemos a Alyx, la moza que te acompaña, al típico científico loco de las gafitas (el doctor Kleiner), al traidor (no digo su nombre, claro), a Barney, el ex-segurata de Black Mesa que es ahora capitán de la resistencia, el jodio administrador vendido a los invasores....

Pero hay un personaje secundario que le da nombre a éste post. El personaje que hace que este juego tengo un puntito de diferencia sobre los demás: Dog.

Dog es un cyborg de 3 metros y medio de alto, hecho de acero y metal, pero al que le han puesto la inteligencia y el sentido de la lealtad de un perrito. Asín, como suena. Da gusto verlo, tirarle la pelotita, ver como abraza a su dueña, como menea la cabecita, como aplasta a los enemiguitos tirándoles camioncitos encima... Dog es puro cariño.
Aquí lo tenemos, con su dueña Alyx. ¿A que es mono?. Por cierto, no me pregunteis por qué, pero siempre he pensado que se comporta como se comportaría Flé si fuese un perro - androide... (si, yo tampoco se a qué ha venido eso, pero siempre se me viene a la cabeza... será por la foto esa de flé con cuernos de reno que ví, que me ha traumatizado y ahora la asocio a todo tipo de animalejos...) .

Pero en fin, que el juego es distinto en todo: música magistral, sonido potente, historia absorbente, y además de todo, es divertido de jugar (sobre todo, cuando te dan la pistola antigravitatoria, que ya es el pifostio de la risa). Antes se hacían videojuegos de las mejores películas. Lo más probable, es que con juegos así se hagan películas de los mejores videojuegos con habitualidad... y que sean buenas (esperando Silent Hill: the movie desesperadamente, ñum ñum).

Ale, ya he hecho mucho el friki por hoy. Ya volveré por los fueros videojueguiles otra semana. Me da a mí que el próximo post es de historia, siiiiiiii, es miiiiiioooooooo....


P. D. : Yo quería hablar del Doom 3, pero slayer no me dejó...

miércoles, enero 18, 2006

Derrota...

Ha encontrado otro...

No es seguro ni nada, pero suficiente para machacar mis pequeñas esperanzas. Empezamos bien el año...

A ver si mejoramos un poco, porque esto no puede ser así por siempre... Creo poder merecerme algo mejor.

Tarde o temprano iba a pasar, pero siempre fastidia cuando ocurre. Vale que no es nada seguro, que no lo se por ella, pero me da a mí que he vuelto a perder.

Tendré que buscarme yo mismo la suerte, pero la muy asquerosa huye de mí, me esquiva en estos asuntos.

Y yo también tengo corazoncito, que leches...

P. D. : A lo mejor, la que pierde es ella... (coño, al menos sigo teniendo amor propio. Ya es algo)

lunes, enero 16, 2006

¡Perdonenmeustedes!

Pos eso... Perdón por no haber actualizado en tantísimos millones de años, pero tengo una buena razón:

Por reyes, mi queridísimo papi decidió regalarme una ampliación de pc (De forma absolutamente altruista, no tiene ná que ver que el se vicie al Day of Defeat como un cochino...).

Así que abandoné mi viejo Athlon 1800 XP y mi GeForce FX5200 por algo un poco mejor: Placa Gigabyte K8, 1 giga de ram, un Sempron 3100 + (que va mucho mejor de lo que me esperaba) y una GeForce 6200 de 256 megas...

Pero he aquí el primer inconveniente: yo monto todo en mi ordenador menos la placa. Es lo único que no se hacer. Todo lo demás, no hay problema, pero con la placa no me atrevo. Así que lo dejé para que me lo instalasen en la tienda. Sólo la placa y el microprocesador, la tarjeta y la ram lo instalo yo en un periquete en casa...

Los chavalitos sólo tardaron 5 días en instalarmelo...

Pero bueno. Voy, recojo mi cacharro, y para casa. Segundo problema. El cambio de placa base hace que windows Xp se desconfigure de mala manera (suele ser asín), y hay que reinstalarlo...
No es mucho problema. Llevo instalando versiones de güindous desde el primer windows 95, cuando yo tenía un pentium 75 con 16 megas de ram que en aquel entonces era la recontrapipa...

Pequeño problema... ¿donde coño está mi windows XP?... Vale, se lo dejé a mi sister... la llamo... no lo tiene... NO LO ENCUENTRA...

Ale, a llamar a coleguitas para poder instalarlo, aunque sea pirata, meslomismo, yo tengo mi clave original... NADIE lo tiene. Todo el mundo lo ha prestado...

Dos días tardo en encontrarlo... Me cae el jueves por la noche, de manos de un colega...

Llego a mi casa, ale, a instalar... 3 problema: SIGUE SIN FUNCIONAR

Hago un scandisk... a no, que no puedo, que no tengo disco de arranque... Hago un Checkdisk... encuentra fallos... TU PUTA MADRE

Adivina. De 80 gigas de disco duro, lo único dañado es windows (que sólo ocupa 2 gigas de los 20).

A casa de un colega al día siguiente... A conectar mi disco duro... El scandisk tarda una barbaridad en hacerse... Nada... Hay que formatear.

Primero, paso mis archivos al disco del colega: Tarda una barbaridad y media. Despues, formateo total, no rápido, pues es la única forma de arreglarlo sin tener que comprarme otro disco duro... Otra barbaridad interminable.

Formateo, reinstalación, toda la parafernalia... un día entero.

Día siguiente: reinstalarlo todo. Programas, configuraciones, periféricos...

Así que por eso me ha costado actualizar. Espero que sepais perdonarme, pero ya he tenido calvario suficiente como para que calmeis vuestras ansias de venganza...

Ale.

lunes, enero 02, 2006

Año nuevo, promesas a incumplir nuevas...

Pues sí. Como conmemoración al primer post de año nuevo, he decidido hablar de un tema muy del momento: las promesas que todo el mundo se hace al comenzar el año.

¿Quien no se ha prometido a sí mismo que va a dejar de fumar, a hacer deporte, a hacer dieta o a acabar la carrera de una vez con las campanadas? ¿Quien no ha pensado en que ya es hora de dejar de marranear y echarse pareja formal, sacarse el carnet de conducir que ya toca o llevar una vida más productiva y menos vegetal?.

Vale, hay una excepción: yo. Que sorpresa... Nunca me hago promesas de año nuevo, porque entonces sería como una obligación, y yo me llevo la contraria hasta a mí mismo (¿que pasa? Deberíais conocerme ya lo suficiente para saber que soy más raro que un perro verde con alas).

Pero sí que la mayoría de la gente cae en la fácil manera de aliviar su conciencia imponiendose un autorreto, e incluso hay gente que intenta cumplirla... poca, claro está.

Así que os voy a poner deberes, y como estudio sociológico más que aceptable, quiero que me conteis cuales son vuestras promesas de año nuevo. Seguro que nos reimos un poco con ello...