jueves, septiembre 29, 2005

Fuegos artificiales (y 2)

Sigo con el tema anterior, que tenía prisa y lo dejé como inacabado.

Pues eso, que a mi se me arrima lo más granado en inestabilidad emocional del planeta. No me entendais mal, no están chaladas de atar... sólo es que parece que siempre aparecen por mi vida cuando acaban de tener un pelotazo psicológico de agarrate y no te menees. Relaciones de fin desastroso, ex-novios dignos de Torquemada, depresiones de caballo, desordenes alimenticios (esto se da con curiosa habitualidad... así que, nenas, cuidadito con eso), y, mi favorita, baja autoestima.

¿Que os pasa a las mujeres de hoy, que se os cae el alma al suelo con cualquier gilipollez?. ¿Por qué os obstinais en pensar que sois feas, tontas, insignificantes y que nadie os va a querer nunca?.

Pero en fin, supongo que eso está en la naturaleza femenina, que sois inseguras por naturaleza (las que intentan aparentar que tienen gran confianza en sí mismas son luego las más frágiles).

Bueno, pues esta es la clase de mujer que se me acerca a mí. No me entiendan mal, no soy un ligón, la gran mayoría se acercan para obtener un poco de consuelo espiritual contándome sus cosas (ya dije que tengo capacidad para ello...). Y yo, pues nada, pues las ayudo, las mimo un poquito, las regaño cuando lo necesitan (a veces dos verdades bien dichas obran milagros) y las escucho cuando la mayoría de sus amigos preferirían arrancarse un ojo con una cuchara a intentar comprenderlas. No me cuesta nada, de verdad. Aunque sea por puro ego, por que me siento importante cuando alguien confía en mí, y me voy más feliz que unas castañuelas cuando noto que he ayudado de verdad...

Pero claro, alguna me entra más por los ojos que las demás. A alguna la escucho con más interés. A alguna me esfuerzo más en ayudarla...

Lo malo es que esa alguna tiene mal concepto de sí misma, de como se puede comportar conmigo, y teme hacerme daño.

Y yo digo: ¡¡¡PERO HIJA DE DIOS!!! ¡¡¡SI ALGUIEN PUEDE SOPORTARTE SOY YO!!!. Leches, ni que me fuese a asustar. Además, se me puede hacer daño, pero gracias a mi perspectiva positivista de la vida, tranquila, QUE LO VOY A SUPERAR.

La elección de si me conviene o no arriesgarme a que me destroces es MIA. Yo decidiré si me merece la pena o no. Tú elige si quieres que te ayude más, que esté más cerca de tí. Elige si te merezco yo a tí la pena. Lo que yo quiero lo tengo muy clarito...

Y si no te intereso, me mandas al cuerno y punto. No me voy a pelear contigo por eso. No voy a dejar de escucharte y acudir a la llamada de ayuda. Ahí no hay vuelta de hoja.

Estais todas locas ¿eh?. Si es que, ser un hombre bueno no es valor en alza... Pero soy así. Con dos cojones. (En realidad, no me puedo quejar tampoco... lo de portarte bien con las mujeres, trae consigo que esas mujeres hablen bien de tí... y esa situación me ha traido buenas oportunidades y alegrías... que no suelo tocar a mis amigas, pero las amigas de mis amigas son un blanco loable y al que entras con recomendaciones... jejejeje)

Ale, ya me he quejado bastante. Las señoritas que no se ofendan... si no estuviesen locas, no me divertiría tanto con ellas...

miércoles, septiembre 28, 2005

Fuegos artificiales

Bueno, tarde o temprano había que tocar el tema. Es inevitable... como la subida y bajada de las mareas, la vida y la muerte, o que el Atleti no gane nada... simplemente, siempre es así.

Hablo de mujeres, claro está.

¿Como no iba a pasar? En cierta forma, siempre es un alivio hablar de ello. Sea bueno o malo, al menos indica que tu vida está activa. Sé lo que me digo: el peor problema con el sexo opuesto es no tener ningún problema con el sexo opuesto. Eso si que amarga la vida. Si tienes algo de que quejarte, es porque tienes algo... o puedes tenerlo.

Y yo ya no sé ni lo que tengo. También es verdad que yo no me identifico precisamente por arrimarme a mujeres cuya vida es fácil y equilibrada... más bien todo lo contrario... ¡todas las locas me tocan a mí!.

Pero no se preocupen por mi. Esa es una de mis capacidades. Por alguna extraña razón vital que no comprendo, mucha gente (y especialmente las mujeres) encuentran una especie de "consuelo moral" en la conversación conmigo. ¿Que le vamos a hacer? A la gente le gusta contarme sus problemas. Para eso soy bueno.

Pero, ¿que pasa?... pues claro, que si estás acostumbrado a problemas de todo tipo en tu compañía femenina, pues eso, te acabas viendo atraido por alguien de ése estilo... porque es lo que mejor sabes tratar. Y si no, te aburres. Y así me va...

jueves, septiembre 22, 2005

Encierro casero

Llevo dos días sin salir de casa. ¡¡¡Dos días!!!. Toda una catástrofe...

Vale, vale, que en casa ahorro y no gasto ni un duro... pase... pero leches, ¡voy a echar raices!

Menos mal que mañana es viernes, y viernes es día de fiesta (el jueves también, pero estoy sin un duro, leches... para que luego digan que el dinero no da la felicidad... más bien, la falta de dinero te la quita). Así que mañana me las apañaré como sea, pero me iré de juerga. Vaya que sí.

Pero en fin, mi día de hoy ha sido la mar de infructuoso: lo único que he hecho es jugar al day of defeat, leer blogs, y ver la tele... ¡¡¡Por Diox!!!. Así, no puedo ni pasar por una persona con inquietudes.

La semana que viene será distinto: vuelvo al gimnasio tras pausa obligatoria (estaba cerrado...), a que mi monitora me machaque a gusto (lo hace bien, la mu jodia... en cuanto ve que flojeo me pincha para que apriete)... y ya falta menos para cobrar... que así no hay quien viva...

Un poco de historia...

Vamos a hablar un poco de el título de éste blog. ¿Por qué se llama la historia interminable?. Muy fácil. Estoy en la facultad, intentando acabar la carrera de Historia (obviamente), que ya voy por mi sexto año y aun me queda alguna asignatura suelta dando por saco. Mis compañeros, con los que estudiaba, y que acabaron ya el año pasado, me hacen un chiste: "Se abre el telón y aparece el Chopi (yo). Se cierra el telón. ¿como se llama la película...? La historia interminable...".

Hay que reconocer que tienen gracia, los muy puñeteros, pero en fin. El estar atrapado en una carrera casi sin futuro es parte del espíritu de éste blog.

Pero quiero dejar clara una cosa. Por muy mal que pinte ésta página, esto no es casa de pesimistas. Es más, invito a los pesimistas a venir por aquí. Porque, por muy mal que parezcan que me van las cosas, yo soy feliz. Puedo serlo más (claro), pero soy feliz. Sólo me quejo para aclarar ideas. Eso tenedlo muy clarito ¿eh?...

¡¡¡Inauguración oficial!!!

Hola, bienvenido a mi blog. Te preguntarás para qué sirve. Te gustaría saber que puedo yo aportar a la excelsa comunidad blogera. Yo te respondo: casi nada.

Entonces, ¿por qué molestarme en abrir un blog y escribir con asiduidad?. Muy fácil: porque necesito quejarme y reconocerme a mí mismo cuatro cosillas que me fallan. Y, si de paso, alguien las lee y se une a mi objetivo, mejor que mejor. Seremos dos.

En éste blog al menos podeis tener algo seguro: nadie será mirado por encima del hombro. Toda opinion posteada será tratada con el máximo cariño y respeto, y probablemente respondida.

Tal vez aquí consigamos un poquito de atención, pero atención de la buena, de gente que no tiene por qué prestártela ni por qué contarte nada. De gente que, al fin y al cabo, no conoces.

Y me da a mí que seremos pocos. Lo más probable es que seamos sólo 2: yo y mi conciencia. Pero con eso basta... por ahora.