viernes, agosto 01, 2008

Aquí no se suicida nadie....

A lo de la guerra fría en África le queda un poco, y aquí les dejo un artículo de Perez-Reverte para que no me acusen de dejarles huérfanos. Que cuando éste señor saca la pluma, arde Roma, y siempre se pasa muy bien leyéndole...

Aquí no se suicida nadie

Arturo Pérez- Reverte

Hablo de memoria, pero creo recordar que, hace unas semanas, a un ministro de Sanidad chino lo fusilaron por corrupto; y otro japonés, tras ser pillado de marrón, se hizo el harakiri en plan grosero, ahorcándose antes de que la Policía le dijera estás servido. Ambos episodios se prestan a comentarios e interpretaciones según el punto de vista de cada cual. En lo que respecta al chino, hay quien verá el asunto con la indignación del que se opone a la pena de muerte, y hay quien opinará que, puestos a meter en algún sitio doce balas de AK-47, las asaduras de un ministro corrupto son lugar adecuado. Yo no voy a pisar ese jardín. Me limitaré a decir que, aunque me parece mal la pena de muerte en términos generales –en casos particulares y personales ya hilo más fino–, el fusilamiento de un ministro de Sanidad corrupto no me quita el sueño, ni en China ni en Leganés; que me disculpen los usuarios de mecheros Bic y el borreguito de Norit. Lo que me desvela, poniéndome una mala leche espantosa, es la impunidad que nuestra confortable y humanitaria España brinda a tanto sinvergüenza, sea ministro o sea gorrilla de aparcamiento junto a la Giralda –y que me perdonen los gorrillas por mezclarlos con esa turbia compañía–. Eso me lleva a hablarles del otro difunto. Del japonés. Porque imaginen el caso. Mikedo Kontodo, o como se llame el fulano, se entera de que lo suyo va a hacerse público, y de que el telediario contará con pelos y señales cómo se lo llevó crudo con terrenos recalificados en Osaka, se conchabó con los yakuzas, trincó comisiones fraudulentas hasta del dibujante de Heidi, y se gastó la viruta con geishas y lumis vestidas de colegialas con calcetines, que eso allí los pone a todos como Yamahas. Así que nuestro primo Mikedo, que tuvo un antepasado samurái en Okinawa, otro en Tsushima y otro con los Cuarenta y Siete Ronin, decide que el deshonor es demasiado para su cuerpo serrano. Así que, para rehabilitarse él y su familia ante la sociedad a la que defraudó, dice Banzai, se pone el kimono, se calza media botella de sake para que no le tiemble el pulso, y como rajarse las tripas le da repelús –hasta los japoneses se están amariconando ya– decide ahorcarse en el jardín, entre bonsáis, antes que verse en boca del vulgo, como la Lirio.


Y ahora tráiganse la cosa para España. E imaginen, si tienen huevos, a ese concejal de Urbanismo, a ese alcalde, a ese diputado, a ese ministro o ministra, enterándose de que va a saberse lo suyo con el constructor Fulano, las prevaricaciones, cohechos y corruptelas diversas, el lío con una guarra de Aquí hay tomate, los setecientos viajes en avión oficial para comprar ropa en Londres, o la grabación de sus conversaciones íntimas con Josu Ternera diciéndole: «Porque sin ser tu marío, ni tu novio, ni tu amante, soy el que más te ha querío. Con eso tengo bastante». Imagínense todo eso, como digo, y al pavo o la pava de turno apesadumbrado por el oprobio, dudando entre soga, veneno o puñal, como en los dramas de Tamayo y Baus. Qué dirán, cielo santo, mis compañeros de partido, y mis votantes, y mis hijos, y los hijos de mis hijos. Y mis ancestros. Tierra, trágame. Adiós, mundo cruel. Etcétera.

¿Verdad que no se lo imaginan ustedes ni hartos de morapio? Pues yo tampoco, y eso que vivo de echarle imaginación a las cosas. Si un político español se entera de que mañana airean su cuenta en Gibraltar, los ladrillos de su compadre o las bolsas con billetes de quinientos euros de su legítima, encoge los hombros, se fuma un puro y marca el teléfono de una sauna de ucranianas. Que venga Ivanka a relajarme, que estoy algo tenso. Entonces vas y le explicas lo del japonés: aquel caballero decidió salvar su honor con esto y lo otro. Samurái, ya sabe. Gente así. ¿No seguiría usted su ejemplo, más que nada para desinfectar el paisaje? Anímese, hombre. Apenas duele. Honor y demás parafernalia. Entonces el fulano, tapando el teléfono con la mano, pregunta de qué vas, Tomás, y te recomienda eches un vistazo a los últimos resultados electorales: pese a los procesos que tiene abiertos por corrupción urbanística, trata de blancas y conducir sin carnet, en su pueblo acaban de reelegirlo por mayoría absoluta. Esto es España, listillo, remata. Que eres un listillo. Aquí estamos en familia; todos somos presuntos de algo, así que no pasa nada. Cuervo no come cuervo. En el peor de los casos, un juicio, fotos y titulares de prensa, algo de talego, y después a disfrutar. Que son dos días. Entre nosotros, chaval: ese japonés era un poquito gilipollas.

lunes, julio 28, 2008

¿Por casualidad...

... alguien me sugiere algún post histórico-festivo de los míos?. Para escribir algo y tal, que si no luego me amuermo y le salen telarañas al blós. Sugieran, sugieran...

P.D. : Para Slayer, con la casa de Atreo, es que me da un pereza tremenda. Y recuerde que yo tiro más bien a contemporánea que a antigua...

P. P.D. : Para la Flefa, ya te lo dije una vez... Hitler no era gay. Es un tema pelín insustancial... :P

P. P. P. D. : Para la Marita, estoy dispuesto a un post histórico-marujil, pero elígelo con tacto, churri...

Los demás, pidan a su gusto.

lunes, julio 21, 2008

La desaceleración económica y su puta madre.

Yo no se ustedes, pero aquí, los que trabajamos en un sector de la construcción (aunque sea de humilde remuevepapeles y ponesellos), tenemos una perspectiva bastante clara de que sí que hay crisis económica... y de las gordas.

Me explico. Desde el peligroso filo de la navaja de cualquiera que trabaje en una empresa que distribuya/monte/compre/use material de construcción, uno se puede dar cuenta de muchas cosas. Pero muchas. A saber: caídas de la producción de una media del 75% (en meses malos, hasta un 105%), encargados paseándose por obras en pos de un encargo, reducciones de plantilla (algunas de hasta un 50%) y, el síntoma más grave: empresas constructoras o de montaje que de repente se encuentran en suspensión de pagos o incluso en el RAI (morosos, vaya). Y algunas de estas eran empresas de las de pedidos gordos, de las que no se retrasaban nunca en un pago (por gordo que fuese), de las que tenían un centenar de trabajadores.

O sea, pánico. Cagalera. Terror. Se aprieta la gente el cintrurón que a más de uno se le pone la tez verdosilla...

Agarrese usted los machos, lector. Que las cosas vienen torcidas. Pero eso sí, yo ya tengo la solución, y busco socios. Hay un negocio que nunca lastra falta de clientes. Un negocio tranquilo, pausado, sin grandes sobresaltos y donde el cliente nunca se queja. Voy a abrir una funeraria. ¿Quien se apunta?.

martes, julio 15, 2008

Cosas que me fastidian

- Me fastidia quedar con una pareja de amigos y que se estén metiendo mano y churrupeteando todo el rato. No lo digo por nadie en especial, es que me jode cuando lo hace cualquiera. El porno lo prefiero en la intimidad de mi hogar.

- Me jode la playa y las puñeteras moragas. ¡Joder con las moragas! ¡Que manía!. Allí va uno a comer barbacoa llena de arena, bichos por todas partes, un viento que se lleva los platos, y siempre se olvida estratégicamente alguien de traer la música o la luz, o todo al tiempo. Una mierda, vamos.

- Me joroban los videos de tías en pelotas/bragas/minifaldas jugando al wiifit de los huevos. Si no han sacado ya trescientos videos, no han sacado ninguno. El mundo está lleno de pajilleros adoradores de nintendo.

- Me incomoda profundamente que me llegue un mensaje al móvil y vaya yo todo feliz a ver quién se acuerda de mí, y resulte ser un mensaje de propaganda de Orange. Ni os imaginais lo que me deprime después.

- Me toca los mismísimos pedir una copa y que el camarero te mire como perdonándote la vida, y agradeceme que te deje beber en mi bar. Si no es por los clientes, tu no comes, imbecil.

- Me tiene ampliamente molesto el hecho de que se me acabe el contrato en septiembre. Que me puedo aburrir todo lo que quieran ustedes a veces, pero coño, estoy a gusto y lo hago bien.

- Me mortifica que el señor Eslaller desaparezca y no actualice. Pero le perdono porque es él.

- Me mata el alma no haber podido ir a Barna City a verle las faces a la señorita Flefa y a la señorita Mara. Mortificado me hallo. Y muerto de celos, tras ver las fotos, que se lo tienen que haber pasado pipa.


Jo, que a gusto se queda uno soltando las cuatro gilipolleces que le fastidian. Debe ser antiestresante o algo...

martes, julio 08, 2008

¡Ay, que malito estoy!

Juro que no bebí tanto... O eso creo. Estuve jugando a los dardos con un colega... creo que fueron... 3 cervezas y 1 copa... no, 2 copas, que el camarero invitó a una... y antes de los dardos creo que bebí otras tres... aaaay...

Increíble. Un lunes y me pillé una milonga de dos pares de narices. Me acosté a las 2 de la mañana y me he levantado a las 8 con los efectos de la melopea todavía fluyentes en mi organismo. Me he bebido dos litros de agua nada más levantarme, me he duchado con agua helada, el donut del desayuno me ha durado media hora porque me costaba tragar...

En el trabajo, suelo usar el aire acondicionado a intervalos (lo enciendo un rato, se enfría la oficinita, y lo apago) y hoy está puesto a toda pastilla, y ni lo noto. ¡Y tengo un mal cuerpo! Es decir, que me encuentro mal, que yo estoy muy bueno y de buen ver, digo...

Hacía eones que no tenía una resaca asquerosa de éstas. Uno imita a Baco por la noche, y por la mañana tiene a Efestos martilleándole la cabeza. ¡Que digo Efestos! ¡Tengo a Thor y Odin luchando por el maldito Valhalla en mi puta cabeza! ¡Naglfar se mueve flotando por los líquidos de mi cerebro!.

A parte, por supuesto, de los daños colaterales habituales: mi lengua parece la suela de un zapato, tengo que bajar la radio porque a veces me agobia, sudor frio y la consecuencia más grave de todas: el reloj pasa muuuuuuy despacio... y yo lo único que quiero es llegar a mi casa y pegarme un siestorro, a ver si la duermo...

Resacosos saludos...

lunes, julio 07, 2008

Trascendental aburrimiento...

Pues sí, otro post sobre el aburrimiento. Y van dos seguidos... ¡pero es que me aburro! ¡como una ostra!. No ya en el trabajo (que también... sino a santo de qué iba a estar yo escribiendo en horas laborales), más bien me aburro en general.

No se, creo que me apuntaré a un cursillo de punto y confección, o me compraré un puzzle o un perro o algo...

Bah, lo que necesito es un cambio de aires. Que no es que uno no tenga sus fantásticos y maravillosos amigos del alma, pero de cuando en cuando apetece cambiar de aires, y hacer gente nueva. Que a los amigos de toda la vida ya no sabes que contarles cuando te juntas con ellos. Creo que es hasta sano, oigan.

Por cierto, hablando del tema único con una amiga mía (sexo y ligues, claro), me decía que lo que más le fastidia es que hoy en día se liga más por internet que como se ha hecho toda la vida: cara a cara.

Y tenía razón. Antes uno iba al bar de turno y alguna miradita de una moza se escapaba. El baile típico y furtivo, la sonrisa soltada con precisión en el momento justo, el cambiar de posición sin que se note para arrimarse al "objetivo"... Parece que hoy en día la gente tiene miedo a arrimarse a quien no conoce, y juro que hace no demasiado no era así.

Echo eso de menos, también.

Joder, estoy lleno de alegrías ultimamente. Menudo humor...

jueves, julio 03, 2008

La idiosincracia del trabajador sin trabajo en su puesto de trabajo...

Llamenme raro, pero me aburro...

Es decir, estoy en mi oficinita del curro, con mi aire acondicionado y mi conexión a internet. Mi jefe está fuera (como casi siempre) y los demás trabajadores en el taller, con lo que casi no pasan por aquí (como casi siempre, también).

Y me aburro. Es más, no es que me aburra, es que me siento mal por aburrirme. Tengo el run-run cerebral de que debería estar haciendo algo, pero no se el qué...

Las facturas están al día. Las cuentas al día. Los documentos archivados. Llevan así toda la semana, porque no se ha movido nada. Han llamado por teléfono 3 veces, y 2 eran publicidad... No he ordenado mi mesa de trabajo, porque lleva ordenada desde el lunes.

Y claro, me he repasado todos los blogs, periodicos on-line y páginas habituales habidas y por haber.

Joer. Si curras mucho, porque estas agobiado. Si no curras, te agobias porque se te hace el día largo...

Si es que las personas no nos contentamos con nada, leñe...